¿no es acaso el altivo desvarío
de hallar de Dios el ignorado asiento,
adivinar su imágen escondida,
sorprender su existencia en un momento,
y robarle el secreto de la vida?
LA VUELTA.
—Cuando tras tanto penar
llegas, cubierto de gloria,
¿no es acaso el altivo desvarío
de hallar de Dios el ignorado asiento,
adivinar su imágen escondida,
sorprender su existencia en un momento,
y robarle el secreto de la vida?
—Cuando tras tanto penar
llegas, cubierto de gloria,