[142] Isaias 54. v. 3.

[143] August. lib. 1. de concord. Evang. c. 31.

CAPÍTULO III

De la cualidad de la tierra donde se hallan metales; y que no se labran todos en Indias; y de cómo usaban los Indios de los metales.

La causa de haber tanta riqueza de metales en Indias, especialmente en las occidentales del Perú, es, como está dicho, la voluntad del Criador, que repartió sus dones como quiso. Pero llegándonos á la razon y Filosofíes gran verdad lo que escribió Filón, hombre sabio[144] diciendo, que el oro, plata, y metales naturalmente nacian en las tierras mas estériles, é infructuosas. Así vemos, que tierras de buen temperamento, y fértiles de yerva y frutos, raras veces, ó nunca son de minas[145]: contentándose la naturaleza con darles vigor para producir los frutos mas necesarios al gobierno y vida de los animales y hombres. Al contrario, en tierras muy ásperas, secas, y estériles, en sierras muy altas, en peñas muy agrias, en temples muy desabridos, allí es donde se hallan minas de plata y de azogue, y lavaderos de oro; y toda cuanta riqueza ha venido á España, despues que se descubrieron las Indias occidentales, ha sido sacada de semejantes lugares ásperos, trabajosos, desabridos, y estériles; mas el gusto del dinero los hace suaves, y abundantes, y muy poblados. Y aunque hay en Indias, como he dicho, vetas y minas de todos metales, no se labran sino solamente minas de plata y oro, y tambien de azogue, porque es necesario para sacar la plata y el oro. El hierro llevan de España, y de la China. Cobre usaron labrar los Indios, porque sus herramientas y armas no eran comunmente de hierro, sino de cobre. Despues que Españoles tienen las Indias, poco se labran, ni siguen minas de cobre, aunque las hay muchas, porque buscan los metales mas ricos, y en esos gastan su tiempo y trabajo: para esotros se sirven de lo que va de España, ó de lo que á vueltas de el beneficio de oro y plata resulta. No se halla que los Indios usasen oro, ni plata, ni metal para moneda, ni para precio de las cosas, usábanlo para ornato, como está dicho. Y así tenian en Templos, Palacios, y sepulturas grande suma, y mil géneros de vasijas de oro y plata. Para contratar y comprar no tenian dinero, sino trocaban unas cosas con otrasomo de los Antiguos refiere Homero, y cuenta Plinio[146]. Habia algunas cosas de mas estima, que corrian por precio en lugar de dinero; y hasta el día de hoy dura entre los Indios esta costumbre. Como en las provincias de Méjico usan de cacao, que es una frutilla, en lugar de dinero, y con ella rescatan lo que quieren. En el Perú sirve de lo mismo la coca, que es una hoja que los Indios precian mucho. Como en el Paraguay usan cuños de hierro por moneda. Y en Santa Cruz de la Sierra algodon tejido. Finalmente, su modo de contratar de los Indios, su comprar y vender fué cambiar, y rescatar cosas por cosas; y con ser los mercados grandísimos y frecuentísimos, no les hizo falta el dinero, ni habian menester terceros, porque todos estaban muy diestros en saber cuanto de qué cosa era justo dar por tanto de otra cosa. Despues que entraron Españoles, usaron tambien los Indios el oro y plata para comprar, y á los principios no habia moneda, sino la plata por peso era precio, como de los Romanos antiguos se cuenta[147]. Despues, por mas comodidad, se labró moneda en Méjico y en el Perú; mas hasta hoy ningun dinero se gasta en Indias occidentales de cobre, ú otro metal, sino solamente plata, ú oro. Porque la riqueza y grosedad de aquella tierra no ha admitido la moneda que llaman de vellon, ni otros géneros de mezclas que usan en Italia, y en otras provincius de Europa. Aunque es verdad que en algunas Islas de Indias, como son Santo Domingo y Puerto-Rico, usan de moneda de cobre, que son unos cuartos que en solas aquellas Islas tienen valor, porque hay poca plata: y oro, aunque hay mucho, no hay quien lo beneficie. Mas porque la riqueza de Indias, y el uso de labrar minas consiste en oro, plata, y azogue, de estos tres metales diré algo, dejando por ahora lo demás.

NOTAS:

[144] Philo lib. 5. de genes. mundi.

[145] Euseb. lib. 8. de præpar. Evang. c. 5.

[146] Plin. lib. 33. c. 3.

[147] Plin. lib. 33. c. 4.