12. No obstante, haciendo un poco mas de reflexion sobre todas las circunstancias de esta última erudicion mythológica, no podia enteramente aquietarse, pareciéndole, que la aplicacion de los papelitos teñidos en sangre á los Penitentes de la Cofradía era un poco violenta; y, aunque juzgó, que en caso de necessidad y en un lance forzoso ya pudiera passar, mayormente en una Aldéa, donde no huviesse mas Críticos ni mas Censores, que el Barbero y el Fiel de Fechos, pero bien quisiera él hallar otra cosa mas terminante, y como en propios términos de Penitentes de Sangre, para assegurar mas su lucimiento, sin exponerse á melindrosos reparos de gentes escrupulosas, de las quales havia algunas en su Comunidad y en el Pueblo, que, como llevamos significado, era una Villa de media braga, ni tan desierto como Quintanilla del Monte, ni tan poblado como Cádiz y Sevilla.
13. Con este cuydado se iba ya acercando al Lugar, asaz pensativo y no poco pesaroso, quando de repente dió un alegre grito, acompañado de una gran palmada sobre el albardon de la mula; y prorrumpió diciendo: «Hay borracho como yo! Vaya, que soy un mentecato. En el mismo admirable libro intitulado: Idéa de una nueva Historia general de la América Septentrional, pocas hojas mas allá donde se refiere lo del árbol y lo de los papelitos de sangre en honor del famoso Dios Izcocauhqui, me acuerdo haver leído dos especies, que luego las apunté para estas ocasiones, y son tan nacidas para ellas, que, aunque yo mismo las huviera fingido, no podian venir mas á pelo. Ambas especies se encuentran en el §. X, que trata de los sýmbolos de los meses Indianos, segun Gemelli Carreri; y la primera dice assí, porque la tengo en la memoria, como si la estuviera leyendo:»
14. «Tozoztli, sýmbolo del segundo mes, quiere decir sangría ó picadura de las venas; porque assimismo en el segundo dia de este mes los Indios, ó fuesse con las puntas del maguey, ó con navajas de pedernal, en señal de penitencia se sacaban sangre de los muslos, espinillas, orejas, y brazos, y ayunaban al mismo tiempo... Era esta fiesta de Penitentes dedicada al Dios Tlaloc, Dios de las lluvias. Y mas abaxo. Los que tenian el oficio de hacer Xuchiles ó ramilletes entre año, llamados Xochimanque, festejaban en la tercera edad[35] á la Diosa Chivalticue, que es lo mismo que decir, enaguas de muger, ó por otro nombre Coatlatona, Diosa de los Mellizos. La segunda especie es como se sigue, sin faltarle tilde.»
15. «Hueytozoztli, superlativo de Tozoztli, sýmbolo del tercer mes, quiere decir punzadura ó sangría grande; porque en deteniéndose las aguas, que no comenzaban hasta este tiempo, correspondiente á nosotros por Abril, se aumentaban las penitencias, crecia la saca de la sangre, y eran mayores los ayunos, y aun los sacrificios. La fiesta se hacia al Dios Citeolt, Dios de el Maiz, etc.». Estas dos especies tengo apuntadas en mi quaderno y encomendadas á mi memoria, y me andaba yo aporreando los cascos por encontrar otras, que se adaptassen á las circunstancias principales del assunto? Donde las havia de hallar mas exquisitas? donde mas nuevas? donde mas cortadas al talle del intento? Aquí tengo esterilidad de la tierra por falta de agua: aquí tengo á Tlaloc Dios de las lluvias: aquí tengo una Procession de Penitentes de Sangre, y no ménos que en el mes de Hueytozoztli, que es el mismíssimo mes de Abril, en que nos hallamos, y en que se ha de celebrar nuestra Procession: aquí tengo Xuchiles y Xochimanques, esto es los que hacian ramilletes ó ramales, que allá se va todo, y es bien corta la diferencia: aquí tengo Coatlatona ó enaguas de muger, cosa tan precisa para que se vistan los Penitentes: y, en fin, aquí tengo una India, y ya no me trueco, ni por quarenta Fray Blases, ni por quantos Autores de Florilegios puedan producir las dos Estremaduras. Ola! pero esto no quita, que yo los venere siempre, como á mis dos Maestros, como á los dos modelos, como á mis originales en la facultad de la carrera, que emprendo.»
16. Embelesado en estos pensamientos y casi loco de contento, nuestro Fray Gerundio llegó á la puerta reglar de su Convento; apeóse, fué á la Celda del Prelado, dió su benedicite, tomó la venia, retiróse á la suya, desalforjóse, desocupó, echó un trago, y sin detenerse un punto puso manos á la obra; trabajó su Plática, que aquella misma noche quedó concluída; y llegado el dia de la Procession, á que concurrió mucho gentío de la Comarca, Anton Zotes, y su muger, á quienes el mismo hijo havia escrito, para que viniessen á oírle, sin faltar tampoco el Maestro Prudencio, que la noche ántes se havia retirado de la Granja, con gentil denuedo representó su papel, que, copiado fielmente del original, decia assí, ni mas ni ménos:
17. «A la aurífera edad de la innocencia, lavabo inter innocentes manus meas, en trámite no interrupto sucedió la argentada estacion de la desidia: Argentum et aurum nullius concupivi. No llegó la ignavia de los mortales á ser lethálica culpa: pero se arrimó á ser borron nigricante de su nivea candidez primeva:
Pocula tartareo haud aderant nigrefacta veneno.
Sobresaltados los Dioses, ego dixi: Dii estis, determinaron prevenir el desórden con admonicion benéfica. Admirablemente el Symbólico: Ante diem cave; y paralogyzaron la correccion en preludios de castigo: Corripe eum inter te, et ipsum solum.»
18. «La Madre Cýbeles (ya sabe el docto, que en el Ethnico fabuloso Léxicon se impone este cognomento á la Tierra: Terra autem erat inanis et vacua): la Madre Cýbeles, Cybeleia mater, que dixo oportuno el Probóscide Poeta: la Madre Cýbeles, que hasta entónces espontaneaba sus fruges, resolvió negarlas, miéntras no la reconviniesse por ellas el penoso afan del mádido Colono: In Columna nubis. Mas, ó Cielos! Como havia de elaborar el infeliz Agrícola, si le faltaba la causa instrumental para el cultivo, y si del todo ignoraba la causa material, y la eficiente para el instrumento? Quæcumque ignorant, blasphemant: quomodo fiet istud? Commiserado Saturno, baxó de lo alto del Olympo: Descendit de Cœlis, y enseñó al hombre el uso del azadon tajante y del arado escindente: Terra scindetur aratro. Haveislo entendido, mortales? Luego, bien decia yo, que siempre son los pecados ocasion de los castigos: Et peccatum meum contra me est semper. Pero aún no estamos en el caso.»
19. «A la argentada estacion sucedió el século ferrugineo: Sæculum per ignem, y, aunque en él havia instrumentos para el cultivo, y posseían los hombres scientífica comprehension de su manejo, possedit me in initio viarum suarum, obstruída la Cybélica Madre, correspondia con esterilidades á los afanes del agrícola: Et pater meus agricola est. Aquí el reparo. Si la reconvenia con sus sulcos el corvo hierro, si la llamaba con sus golpes la afilada plancha, por qué no se daba por entendida? por qué no producia la tierra verdigerantes frutos? Germinet terra herbam virentem. Qué oportuno Lyra? Porque el Cielo empedernido la negaba la lluvia: Non pluit menses septem. Pero, qué motivo pudo tener essa tachonada techumbre para tan cruel duricie? Díxolo Cartario muy á mi intento: porque los hijos de los hombres havian multiplicado las nequicias: Et deliciæ meæ esse cum filiis hominum. Pues qué remedio? Oíd al sapientíssimo Mythólogo.»