32. «En virtud de esto que he oído decir, tengo por cierto, que en varios lugares de España se practicarán distributivamente todas las extravagancias, que supone la fingida instruccion de Pero-Rubio, esto es, que unas se practicarán en unos, y otras en otros; pero no es verisímil, que en un solo lugar se practiquen todas. Y como quiera, no constando de estos originales ni que haya tal lugar de Pero-Rubio, ni mucho ménos que se representen en él essos passos theatrales, soy de sentir que vuestra Merced debe reformar esse passage, ó á lo ménos prevenir, que no está muy seguro de que no se haya padecido alguna equivocacion en lo que se atribuye á Pero-Rubio.»

33. «Finalmente, para convencer á vuestra Merced demonstrativamente de que no debiera haverse fiado de la llamada traduccion legal del co-Epíscopo del Gran Cayro, no es menester mas que hacer un poco de reflexion á los anacronismos, en que están hirviendo sus papeles. Por una parte supone á Fray Gerundio muy anterior á la irrupcion de los Moros en España, y por otra le llama Fray, cosa que ni en España ni en parte alguna del mundo se usó hasta muchos siglos despues. Aquí dice que floreció en siglos muy atrasados, y allí cita dichos, escritos y hechos, que sucedieron ayer y casi están sucediendo hoy. Si me huviera de detener á particularizar todos estos anacronismos, seria menester recapitular toda la obra; pero basta esta insinuacion para que vuestra Merced caiga en cuenta.»

34. «En los demas papeles, de que todavía no se ha valido vuestra Merced, porque las reservaria sin duda para la tercera parte, hallo otras mil graciosas invenciones del Tunante, tan fingidas como las passadas. Trátase en ellos del ridículo modo con que entendia Fray Gerundio el mandato de casi todos los Señores Obispos de España, de explicar por lo ménos un punto de doctrina christiana en la salutacion de todos los sermones, y de lo que le passó con un Prelado zeloso. Háblase mucho de un Sermon de Confalon, que predicó en la Ciudad de Toro; de otro llamado del Vexilla, en Medina del Campo; de un Adviento y de una Quaresma, en varios lugares; de Pláticas á Monjas; de una Mission que hizo en cierta parte; y concluye el Señor Abusemblat sus apuntamientos con la conversion de Fray Gerundio al verdadero modo de predicar, efecto de no sé qué libro convincente que la divina Providencia le puso en las manos, de su muerte exemplar, precedida de una pública retractacion de los disparates que havia hecho en sus sermones, y de una pathética exhortacion que hizo á sus Frayles, para que predicassen siempre la palabra de Dios con el decoro, gravedad, juício, nervio y zelo que pide tan sagrado ministerio.»

35. «Es cierto, que el Armenio de mis pecados dice admirables cosas en todos estos documentos, assí de las que pertenecen á su idéa principal, como de otras accessorias que entretexe al modo de las antecedentes, y tocan en costumbres, escritores, críticos, mesas, trages, extravagancias mal usadas y peor toleradas, en las processiones, abusos de rosarios públicos, de las novenas, de las imágenes sagradas en esquinas de las calles y zaguanes de las casas, y, finalmente, en otras cien materias, todas de grande importancia y tratadas, á mi ver, con solidez y con gracia. Pero mi conclusion es que nada, nada de esto se halla en los papeles Arábigos, Syriacos y Caldéos, que á vuestra Merced le ha vendido por originales.»

36. «En virtud de todo lo qual, haciéndome por una parte gran lástima que no salga á la luz pública una obra como la que vuestra Merced tiene trabajada, y no pudiendo por otra negar este testimonio á la verdad, ni este desengaño á la confianza que le merezco, soy de parecer que vuestra Merced no la suprima; pero que, ó ya la continúe ó ya la dé por concluída, mude solamente el título y la divulgue de esta manera:

Historia que pudo ser del famoso Predicador
Fray Gerundio de Campazas

37. Viste tal vez, quando se cae de repente el techo de una casa y coge debaxo á un perro, sea dogo, galgo ó perdiguero, como se queda espatarrado? Pues assí, ni mas ni ménos, me quedé yo, quando acabó el Mylor Inglés su razonamiento. Por mas de un quarto de hora quedé atónito, enagenado, fuera de mí, sin acertar á hablar palabra; pero, recobrados los espíritus y dándome una palmadita en la frente, me acordé que todo esto ya lo havia dicho yo en mi Prólogo, protestando que yo era el Padre y la Madre, el Hacedor y el Criador de Fray Gerundio; con que, Lector mio, vamos á otra cosa, y cátate el cuento acabado.


NOTAS AL TOMO SEGUNDO.

[1] Pág. 1, l. 9. La escuela griega, por antífrasis, para denotar los hermanos laicos, donados y otros, los mas ignorantes de todos, que no entendian siquiera el latin. Esta mofa parece fué muy comun en los conventos.