[12] P. 34, l. 19. La paz. En la misa se llama la ceremonia en que el celebrante besa la patena, y luego abraza al diácono, y este al subdiácono, y en las catedrales se da á besar al coro una imágen ó reliquia, y á los que hacen cabeza del pueblo. Llámase tambien paz la misma reliquia ó imágen. Academia.
[13] P. 36, l. 38. Al márgen del ms.: «Disparatada introduccion, parecida á innumerables.»
[14] P. 43, l. 33. En el ms. hay tener por tenerles.
[15] P. 43, l. 38. Estas palabras «lo hizo con tal primor, llamando tanto las curiosidades,» las ha suplido una nota manuscrita de la edicion de 1768. Si se conserva la leccion del ms., el pasage corre así: «porque esto de probar que Campazas era el solar y la patria del Santíssimo Sacramento y que, si no havia Sacramento en Campazas, no havia en la Iglesia fé: qué seis granos de láudano bastarian para amodorrar al mas dormilon y soñoliento?» Las palabras añadidas dan un sentido cabal á la frase, que otramente está demasiadamente concisa.
[16] P. 49, l. 42. Bomba, voz que se usa en los banquetes, tertulias y otras reuniones, para llamar la atencion de los concurrentes y anunciar, que se va á improvisar ó recitar algun verso ó bríndis. Dicc. de Dominguez.
[17] P. 54, l. 9. Ya se sabe que este epigrama es de Marcial; pero el P. Isla habrá escrito Horacio de propósito, para mostrar lo poco que conocia el canónigo á los autores clásicos.
[18] P. 66, l. 7. Estos tres párrafos 27, 28 y 29 son enteramente inéditos, y solo la edicion de 1768 trahe el 30, el cual no obstante se ha suprimido en las posteriores.
[19] P. 68, l. 38. Y, lo que es mas, etc. Estos dos renglones no se hallan en el ms. original, pero sí como adicion manuscrita en la edicion de 1768.
[20] P. 72, l. 19. Dialectica cavillatrix. Demasiada razon tuvo el docto Magistral para esta invectiva, conociendo sin duda cuantas y cuales cuestiones monstruosas havia hecho nacer aquella dialéctica en la imaginacion traviesa de ciertos disputadores teológicos; como utrum Deus potuerit suppositare mulierem, vel diabolum, vel asinum, vel silicem, vel cucurbitam; et, si suppositasset cucurbitam, quemadmodum fuerit concionatura, editura miracula, et quonam modo fuisset fixa cruci, etc.
[21] P. 76, l. 44. El púlpito no tiene poste. Asistir al poste, en algunas universidades, es ponerse el catedrático, despues de bajarse de la cátedra, á esperar por cierto tiempo si á los discípulos se les ofrece alguna dificultad, para resolvérsela ó desatársela, etc. Dicc. de Dominguez.