38. Finalmente, bien considerado todo, se determinó á dar principio á su sermon con la cláusula primera: O hay Sacramento en Campazas, ó no hay en la Iglesia fé. Para tomar esta acertada determinacion, tuvo buenas y legítimas razones; pues, sobre ser aquella cláusula, sin disputa alguna, la mas suspensiva y la mas emphática de todas, era tambien la mas verdadera, siendo indubitable que, si en Campazas no havia Sacramento, supuesta la consagracion, tampoco le habria en la Iglesia de San Pedro en Roma ni en ninguna de toda la Christiandad, y allá iba la fé por essos trigos de Dios: fuera de que esta cláusula le venia de perlas para el assunto, que ya havia resuelto tomar, conviene á saber, que Campazas era la Patria nativa del Sacramento de la Eucharistía, lo que, á su modo de entender, estaba concluyentemente probado; porque llevando, como él llevaba, la opinion, (y es en realidad la mas probable,) de que el verdadero y legítimo nombre de Campazas en su primitiva institucion havia sido Campazos, esto es Campos espaciosos y largos, campos muy dilatados, y consiguientemente que el lugar de Campazos fué, digámoslo assí, como el tronco, como el Fundador, ó como el Lugariarcha de la frugífera region de Cámpos, á la qual dió glorioso y oportuno nombre: — supuesto todo esto, discurria nuestro Fray Gerundio con tanta solidez como sutileza, de esta manera: «La materia remota del Sacramento de la Eucharistía es el trigo; la patria del trigo es Cámpos; la casa solariega de Cámpos es Campazas; luego Campazas es el solar y la patria del Santíssimo Sacramento.»

39. «Esto por lo que toca á la materia del Sacramento en la especie del pan; vamos á la misma materia en la especie de vino. Sic argumentor: El vino es materia remota de la Eucharistía; el vino nace en las viñas, las viñas en los campos, los campos en Campazas; ergo, etc. Para la exornacion no me sobra otra cosa que materiales tomados de la Escritura, de los Padres, de los Expositores, de los Autores profanos; y, si me resuelvo á valerme de la fábula, tambien de los Mythológicos. Todo quanto se dice de los campos y de todo lo que pertenece á ellos, especialmente de trigos, viñas y vino, viene clavado á mi assunto. Passan de ciento los textos de la Escritura que hablan de campos, y, solo con leer á Gislerio en la exposicion de qualquiera capítulo de los Cantares, encontraré un carro de autoridades para llenar el sermon de latin, todo perteneciente á viñas, trigos y campos, y para cargar las márgenes de tantas citas, que apénas quepan en ellas, de manera que solo con verlas me tengan por el hombre mas leído y mas sabio que ha nacido de mugeres. De los Autores profanos, no hay mas que abrir las Geórgicas de Virgilio y algunas de sus Eglogas, que en ellas hallaré versos á pasto y todos muy al intento, con que podré aturrullar á mi mismo Preceptor el Dómine Zancas-Largas; y en fin, si quiero amenizar la funcion con la erudicion florida de las fábulas, (que á esso todavía no me he determinado,) ahí están los prodigios que se cuentan de Céres, Baco, Flora, Pomona, y, por fin y postre, toda la Cornucopia de la divina Amalthéa; pues todas estas Deidades son de la jurisdiccion y Adelantamiento de la provincia de Cámpos, que me darán barro á mano no solo para competir la amenidad de mi grande amigo Fray Blas, sino casi casi para apostárselas al soberano Autor del pasmoso Florilegio

40. Ni mas ni ménos como lo ideó Fray Gerundio, assí dispuso su sermon, y, estudiado que le huvo, llegándose el dia de predicarle, montó en un macho de Noria, tuerto y algo perezoso, que le embió su Padre, y partió á Campazas, donde sucedió lo que dirá el capítulo siguiente.


CAPITULO III.

Predica Fray Gerundio en su Lugar, y atúrdese la gente.

1. Havia corrido por toda aquella comarca la noticia de que nuestro Fray Gerundio baxaba á predicar en la funcion del Sacramento en la célebre fiesta de Campazas, ya porque Anton Zotes como Mayordomo havia convidado á todos los amigos que tenia en los lugares á la redonda, que no eran pocos, assí de labradores como de Clérigos y Frayles, ya porque el mismo Fray Gerundio no se havia descuidado en echar tambien la voz entre sus muchos conocidos y apassionados, siendo tentacion tan comun en todo Predicador principiante, que tal vez cunde hasta en los mas adultos y provectos, dexarse caer al descuído con cuidado, ya en las conversaciones, ya en las cartas, el dia ó los dias que predican, lo que algunos maliciosos atribuyen á demasiada satisfaccion ó vanidad, y, á mi pobre juicio, no es mas que un poco de ligereza mezclada con una buena dósis de bobería.

2. Amen de esso, la fiesta de Campazas era tan famosa en toda aquella tierra por los novillos y por el Auto-sacramental, que, sin que nadie convidasse y aunque fuesse el Predicador el mayor zote del mundo, siempre concurria á ella innumerable gentío, no solo despoblándose los lugares del contorno, sino que rara vez se dexaba de ver en ella mucha gente ociosa y alegre de Leon, de la Bañeza y Astorga; pero, añadiéndose en este año la fama del Predicador y el convite de Anton Zotes, convienen todos los Autores de quienes nos hemos valido para recoger las noticias mas puntuales, que componen el cuerpo de esta verídica Historia, que fué en él extraordinario el concurso.

3. Danse por supuestas las demonstraciones de alegría y de ternura, con que fué recivido nuestro Fray Gerundio de su Padre el Tio Anton, de su Madre la buena de la Catanla, y de su Padrino el Licenciado Quixano. Esto mas es para considerado con un casto silencio, que para explicado con la pluma; pues, aunque fuesse de águila, de buitre ó de abutarda, nunca podria remontar el buelo hasta la cumbre de tan alta esphera; quanto mas la nuestra, que no puede seguir el tardo movimiento del mas pesado avestruz! Baste decir que apénas se desmontó del macho zancarron, (assí le llamaba el Director de la noria,) quando la Tia Catanla le dió mil tiernos abrazos y otros tantos maternales ósculos, dexándole bien rociadas las barbas de lágrimas y mocos. Iba á limpiarse estos y aquellas, pero no le dieron lugar las rociaduras semejantes que se siguieron; porque, como era la primera vez que se dexaba ver en el lugar despues de Frayle, no solo concurrieron á verle, abrazarle y besarle todas las Tias del barrio, unas con la licencia de viejas, y otras con la de Parientas, sino que apénas quedaron dos en el lugar de Campazas, que no hiciessen lo mismo; y aún essas únicas dos es fama que lo dexaron, una porque estaba en la cama con cámaras y pujos, y otra porque dos dias ántes havia saltado de su corral al de la Tia Catanla una gallina y no havia parecido, de lo qual estaba hecha ella una furia contra la buena de la Rebollo, que nada sabia de esso, y aún se decia que la dueña de la gallina queria acudir á Leon á sacar una descomunion ó una Pollina á mata-candelas, (assí llamaba ella la Excomunicacion y la Paulina,) contra la encubridora de su ave. Por lo demas, hombres, mugeres, viejos y mozos, todos acudieron á casa del Tio Anton Zotes á ver al Flayrecico y á dar la enhorabuena á sus Padres de que tuviessen el gusto de verle en su casa y ya tan aprovechado. Ello es assí, que consta de documentos y papeles antiguos de aquel tiempo, que se gastaron en aquella tarde quatro cántaras de vino, ocho quesos, y diez y seis ogazas y media en agassajar á los que concurrieron á casa del Tio Anton; de donde podrá inferir el prudente y discreto Lector los muchos que serian, y lo bien quistos que estaban en todo el pueblo Anton Zotes y su saníssima muger.

4. Faltaban tres dias para la funcion, en los quales fueron llegando aquellos convidados especiales, que eran mas estrechos amigos de la casa de los Zotes, donde estaban prevenidas no ménos que veinte camas para los huéspedes, quatro para los de mayor autoridad y respeto en las cámaras altas de la casa, y las demas se acomodaron en una panera, que á este fin se desocupó y se barrió, colgando las paredes con mantas de mulas y cavallerías de la labranza, assí de las que havia en casa, como de otras que se pidieron prestadas, quedando la pieza, á juicio de la mayor parte del lugar, tan ostentosa que se podia hospedar en ella un Obispo.