22. — «Paréceme, dixo Fray Gerundio, que vuestra Merced á ratos se zumba; pues en verdad que yo hablo muy de veras en todo quanto digo. A lo ménos no tendrá vuestra Merced que glosar sobre aquella elegantíssima phrase que dice: Comienza el jubiléo pleníssimo desde la hora de vísperas, quando en carroza de crystal hace su marcha el sol.» — «Qué he de glosar de esse parénthesis, ni qué puedo decir de él, respondió el Beneficiado, que no sea muy debaxo de lo que merece? La elevacion de la phrase no puede ser mayor, pues llega hasta el mismo sol. La del concepto es clara como un crystal, y, sobre todo, la oportunidad no tiene precio. Añádese la novedad con que se corrige la plana á todos los Poetas que ha havido, desde que se fundó la poesía en la Arcadia ó en Caldéa, que esse es chico pleito. Todos hasta aquí havian dado en la manía de que el sol hacía sus marchas en carroza de fuego, y despues, segun unos, se sepultaba en urna de crystal, y, segun otros, se dormia en catre de plata líquida. Ha sido enorme error, ó por lo ménos una alucinacion tan universal como de grave perjuicio. Por un telescopio de nueva invencion, con las lentes invertidas, que por dicha llegó á manos de nuestro Autor, descubrió claríssimamente, que la carroza en que el sol corre la posta es de crystal; y, aunque desde léjos parece que rua toda embestida de fuego, y que es fuego lo que respiran por las narices y boca los cavallos que la tiran, es ilusion de vista. Esto nace de que, como el sol va dentro de la carroza, y esta es de crystal, assí como tambien son diáphanos y transparentes los cavallos, penétranse los rayos por las vidrieras, y parece fuego lo que en la realidad no es mas que crystal de roca.»
23. — «Búrlese vuestra Merced ó no se burle, dixo Fray Gerundio, no podrá negar que es elegante la expression con que anuncia al público los sugetos que han de predicar, y el texto sobre que serán trompetas mýsticas de las voces evangélicas (Confiteor tibi, Pater) los Oradores siguientes...» — «Pues vé Usted? respondió el Beneficiado, esso es puntualmente lo único que yo huviera omitido; no porque no esté dicho con mucha sonorosidad y en una bella cadencia de los dos esdrúxulos, mýsticas y evangélicas; sino porque, como ahora hay tantos en el mundo que perderán un par de amigos por aprovechar un equivoquillo insulso, havrá mas de dos que digan que muchos, todos ó algunos de los Oradores nombrados eran unos pobres trompetas, y citarán para prueva al mismo Cartel.»
CAPITULO II.
Estornuda el Beneficiado; interrúmpese la conversacion con el Dominus tecum y con el Vivan Ustedes mil años, y despues se suena.
1. — «No solo cortó vuestra Merced mi cólera, dixo á esta sazon el Maestro Prudencio con semblante placentero, sino que la ha convertido en risa. Ya veo, que no es negocio de tomar con seriedad los disparates de essos cedulones que se fixan en las esquinas. De essos no se sigue otro inconveniente, que el que á sus Autores los tengan por lo que son; pero otras bocanadas parecidas á essas, en los púlpitos no se pueden tolerar, porque son de grave consequencia para la Religion, para la Nacion y para las costumbres. En suma, el cartel es disparatadíssimo, y no parece possible otro que lo iguale.»
2. — «Esso es mucho decir, Padre Maestro, replicó el Beneficiado; la esphera de lo possible es muy dilatada, y á pique está que tenga en el bolsillo con que convencer á vuestra Reverendíssima, quanto se equivoca en juzgar que no caben en la linea mayores dislates.» — «Vuestra Merced se chancéa», dixo el Maestro Prudencio. — «Me chancéo? replicó el Beneficiado; ahora lo veredes, dixo Agrages.» Y, diciendo y haciendo, sacó del bolso otro papel, que tambien protestó se le havian enviado por el corréo como pieza única; y era un cartel que se fixó, no en la Corte, sino en otra Ciudad muy autorizada, publicando una fiesta de San Cosme y San Damian. Leyóle con fidelidad, á excepcion de tal qual cosa que omitió por prudencia, y decia assí literalmente:
«Solemnes Cultos, Obsequiosos Aplausos, Aclamaciones Festivas, Demostraciones del mas fino Amor, que á sus fidelíssimos Achates, Templos vivos de la Charidad, Seutipiubsores, Cosmiclimatas, Brachamanes, Oficinas de las maravillas divinas, Prodigios de Milagros, Milagros de Prodigios, Chrysoprasos de la Gracia, Agapetas de Corazones, Val.
San Cosme y San Damian
Dedican, Consagran y Ofrecen con cordial devocion los Hijos de etc.»