D. Juan José de Vertiz, caballero comendador de Puerto Llano en la órden de Calatrava, y Brigadier de los reales ejércitos. Empezó á servir en el real cuerpo de guardias españolas, en el cual lo egecutó tambien en las guerras de Italia. Pasó despues á militar en Rusia con el fin de adquirir conocimientos militares para el régimen del ejército. Vino á estas Provincias con la sub-inspeccion de las tropas en 1769, y en su gobierno ascendió á Mariscal de Campo. Fundó en el año de 1772 los reales estudios en el Colegio de los Regulares Expulsos, y la casa de Recogidas, con otras disposiciones en órden á policía. En su tiempo empezaron los insultos de los portugueses por la Banda Oriental de este rio, á cuyo destino pasó con el objeto de contenerlos. Fué el último que obtuvo el empleo de Gobernador, por haberse erigido esta ciudad por capital de Vireynato, como adelante se demuestra.


CUARTA PARTE.

VIREYES.


D. Pedro de Ceballos, Cortes y Calderon, Caballero de la real órden de San Genaro, comendador de Sagra y Senet en la de Santiago, Gentilhombre de Cámara de S. M. con entrada, Capitan General de sus reales ejércitos, Comandante general de Madrid y su distrito, consejero y sub-decano del Supremo consejo de guerra. Enterado S. M. de los repetidos é insufribles excesos que cometian los Portugueses en los distritos de este Rio de la Plata, acordó para la satisfaccion de sus insultos, elegir al Señor Ceballos, en virtud de sus notorios conocimientos, valor y pericia militar nombrándole por primer Virey, Gobernador y Capitan General de estas Provincias, con todas las franquezas, autoridades y privilegios singulares que consta de su especial cédula de 8 de Agosto de 1776, y entregándole todo el mando de la escuadra que se aprestó en Cádiz con este importante objeto, y de cuyo puerto zarpó en 12 de Octubre de dicho año. Verificó su feliz arribo al de la isla de Santa Catalina, el 20 de Febrero de 1777, cuya sola vista, y conocimiento del que la mandaba, fué suficiente para intimidar los ánimos lusitanos, entregándole inmediatamente sin un tiro de cañon todas sus fortalezas, por capitulaciones celebradas el 5 de Marzo: por cuyas resultas le condecoró S. M. con el grado de Capitan General de sus reales ejércitos. Efectuada la toma de Santa Catalina, pasó á la Colonia del Sacramento, que se le rindió á su discrecion, y dirigiéndose despues al puerto del Rio Grande, atajaron su éxito los pliegos de la paz que recibió en el camino: por lo que se restituyo á esta capital, donde entró con universal aplauso el 15 de Octubre de dicho año de 1777, en cuyo mando cesó el 26 de Junio de 1778; y regresándose á España, murió en 26 de Diciembre del mismo, en el convento de los PP. Capuchinos de Córdoba la Llana. El distinguido mérito y demas recomendables circunstancias que adornaban á este respetable gefe, hicieron muy sensible su pérdida á toda la nacion. Sucedióle

D. Juan José de Vertiz y Salcedo, Caballero comendador de Puerto Llano en la Orden de Calatrava, y Teniente general de los reales ejércitos. Fundó el colegio de San Carlos, y casa de Niños Expositos: estableció la iluminacion de esta capital, y en la fatal época de la sublevacion del Perú concurrió con sus acertadas providencias á la pacificacion del reyno con desastre general de los rebeldes, Damaso Catari, Julian Apasa (alias Tupa-Catari) y sus secuaces. Pasó á Montevideo por las atenciones de la guerra con los Ingleses, donde se mantuvo hasta la paz, y entregado despues el mando á su sucesor, se restituyó á España en donde falleció el año de 1799. Dicho sucesor fué

D. Nicolas del Campo, Marquez de Loreto, Mariscal de Campo de los reales ejércitos, y Gentilhombre de Cámara de S. M. con entrada. Sirvió en las guerras de Portugal, y sitio de Gibraltar. Fué un gefe recto, desinteresado y muy caritativo. Tomó posesion en 7 de Marzo de 1784, reuniéndose en su tiempo la superintendencia de real hacienda al vireinato. Se nombró para sucederle á

D. Juan Vicente de Guemes, Pacheco de Padilla, Conde de Revilla Gigedo; pero como obtuviese al poco tiempo la gracia para el gobierno de Méjico, se eligió en su lugar á

D. Nicolas de Arredondo, Teniente general de los reales ejércitos, que se posesionó en 4 de Diciembre de 1789. Empezó su carrera militar en el real cuerpo de guardias españolas, habiendo servido en las guerras de Italia, y posteriormente de Mayor General en el ejército del Sr. D. Victorio de Navia, que en el año de 1780 pasó á la Habana en la escuadra al mando del Gefe de ella D. José Solano. Obtuvo el gobierno de la isla de Cuba, del que fué ascendido á Presidente de Charuas, y al de este vireinato, en donde manifestó su celo, bondad y desinteres: debiéndole esta capital el particular beneficio del empedrado de sus calles, que principió dando las mas suaves y exactas disposiciones para este útil objeto. Cesó en el mando en 16 de Marzo de 1795, y dirigiéndose á España, premió S. M. sus servicios con la Capitanía General del Reyno de Valencia, y con la encomienda de Puerto Llano en la Orden de Calatrava. Murió en Madrid el año de 1802. Tuvo por sucesor á