El corazon de estos paises son campañas dilatadas con algunas elevaciones de terreno. A trecho se extienden por muchas leguas espesos bosques, que embaraza al sol la comunicacion de la luz con el atravieso enlazamiento de unos árboles con otros, y mucha variedad de enredaderas, que suben desde el pié hasta la cumbre. En parte se divide el terreno en hermosas praderias, y dehesas, esmaltadas de verde y revestidas de toda la variedad de vistosas flores, que lleva de suyo la mas lozana primavera. No es igualmente fecundo, y aun vicioso el terreno en todas partes: pero en la misma desigualdad se descubre un argumento claro de la equidad divina, que compensa las ventajosas cualidades que reparte á unas provincias, con las que dispensa liberal á otras.
§. II.
DE LOS ARBOLES.
Sin embargo de esta oculta compensacion en que Dios con altísima providencia procuró utilizar á todo el Paraguay, y lo demas meridional del Tucuman, gozan meollo mas pingue y fuerte, ya sea por la calidad del terreno, ya por las copiosas lluvias que le fertilizan. Los cedros se crian altísimos, y algunos tan gruesos que dos hombres tomados por las puntas de los dedos no pueden abarcarlos. Cerca de la iglesia del colegio de la Compañia en Salta, se derribó años pasados uno tan desmedido y corpulento, que echado en el suelo y puesto dos sobre el caballo, uno de un lado y otro de otro, no alcanzaban á verse. Los palmares de varias especies, y piñales diferentes de los de Europa, ocupan leguas enteras. Crianse los pinos altos, gruesos y derechos. Las ramas arrancan de seis en seis, y de siete en siete al rededor de su tronco, ciñendo la circunferencia de mayor á menor, hasta rematar en figura piramidal con extraña proporcion, igualdad y correspondencia. Sus piñones, mayores que los de Europa, aprovechan á los naturales, á los monos y puercos silvestres. Mayor utilidad tiene la medicina en el bálsamo que destilan, que los vivientes en los frutos que llevan. Por Setiembre, cuando el humor fermenta con los primeros ardores de la primavera, y toma vigor y fortaleza con la efervescencia, herido el tronco destila un jugo al principio blanco, y despues colorado, bueno para sanar heridas, y preservar de pasmos y convulsiones.
Su madera es de las mejores que puede desear la escultura por su lucimiento y delicadeza. Es dócil á los instrumentos, se deja labrar facilmente, y sin resistencia admite cualquiera figura al gusto del diestro maestro y delicado estatuario. Como el corazon está penetrado de humor colorado, con solo esponer la estatua al calor del fuego, transpira el jugo á la exterior superficie, y la barniza de purpureo encendido con un esmalte natural que jamas pierde, y conserva la pieza con lustre agradable y vistoso.
Otros pinos hay hácia el Paraguay, cuyo fruto llaman los naturales Curibay, que quiere decir piñones de purga: son semejantes en la exterior contestura á los de Europa, pero muy diversos en los efectos. Porque el que los come en poco tiempo experimenta una tormenta interior, y tal conmocion de humores que le hacen prorumpir en violentos vómitos, y copiosas evacuaciones. Dicen algunos que estos piñones son el único remedio contra la gota: pero siendo tan fácil la medicina, y tantos los tocados de este penoso mal, no saldré fiador de su virtud medicinal, sino la confirman nuevos experimentos.
El Guayacan, que llaman comunmente Palo santo, tan celebrado en la medicina por sus calidades curativas, y apreciado para las fábricas y manufacturas, abunda en muchas partes de las tres especies conocidas en el mundo. Pero en tierras de Guaycurús, al poniente del Paraguay, entre el Pilcomayo y Yabebijy, y tambien en algunos lugares del Chaco, se cria otra cuarta especie, que merece particular mencion. Es árbol grueso, alto, resinoso, aromático, y de madera fortísima. Las flores anaranjadas declinan en amarillas, y dentro encierran unas mariposas, que á su tiempo rompen la cárcel de flores, y salen de la cuna de su nacimiento á gozar aires mas apacibles.
Su duracion es brevísima, y cuando presienten la vecindad de la muerte, se meten debajo de tierra, mueren soterradas, y de lo interior de su cuerpecillo nace la planta del Guayacan, pequeña al principio, y despues de grandeza desmedida. Esta generacion es descrita sobre el dicho y autoridad de los indios, poco curiosos en indagar los arcanos de la naturaleza. Si es verdadera, se hace creible que las mariposas saquen consigo la natural simiente, y que esta necesite de algun fomento de vivientes sensitivos para que despues soterrada, se pongan en movimiento los organos de vida con la agitacion, y empiece á crecer la planta con la atraccion de los jugos.
La Quinaquina es sin duda uno de los árboles mas útiles á la vida humana, de cuyas propiedades tratan los botánicos. Críase en los valles de Salta y Catamarca de la provincia del Tucuman, y en las vecindades del Rio Negro, tributario de Uruguay por su márgen oriental. El fruto de la quinaquina son unas almendras especiales, y apreciables por su olor subido y confortativo: pero lo que mas se estima en este árbol, y lo que es mas útil á la salud del hombre, es su cáscara, la cual molida en polvos, y tomados en vino, aprovecha para expeler las fiebres intermitentes.