Entre los condores de Tucuman y los cuervos del Paraguay, merece particular relacion el cuervo blanco: no son muchos los que se hallan de esta especie; cual y cual solo se encuentra cano por los años, ó blanco por naturaleza. Los indios le llaman el Cacique de los cuervos, porque de estos es mirado con acatamiento de soberano, y con atenciones de señor. El avestruz merecia relacion separada, pero como de él tratan muchos, omitimos su descripcion.
§. VII.
DE LOS CUADRUPEDOS.
Los animales que pueblan los montes, que cruzan las campañas y trepan las sierras; esto es, los caballos, las yeguas, las vacas, los tigres, los leones, los leopardos, las cabras, las ovejas, los ciervos, los venados, los gamos, las liebres, las vicuñas, los puercos monteses y javalies, todos ellos son conocidos, y tienen poca ó ninguna diferencia de los europeos. Por lo mismo omitimos su descripcion por pasar á otras mas particulares.
El Anta, ó danta, es la que llaman Gran Bestia. Grande como un Garañon, con orejas de mula, hocico de ternera, y una trompa de un palmo, que alarga cuando se enoja, y al parecer es el órgano por donde respira. Color leonado, manos y pies altos y delgados, hendidos como en las cabras, con tres uñas en los pies y dos en las manos: tiene dos buches, uno vulgar en que recibe el alimento, y otro particular lleno de palitos podridos. En este segundo se halla la piedra-bezoar, tan estimada para el mal caduco, y otras dolencias que se supone hallen remedio en su virtud.
Esta piedra-bezoar, como tambien la de los guanacos y otros animales, no tiene figura regular, ni determinada formacion: á las veces se encuentran vacias por dentro, y esto sucede cuando la fábrica se cimienta en materia que es de fácil disolucion. Otras veces estriba en algun palito ó arena, que sirve de cimiento á la obra; la que tiene sus interrupciones, y al parecer se compone de una variedad de materiales, que diversifican las hojas diversas, casi enteramente en los colores. Toda la virtud medicinal de los bezoares, procede de las yerbas y palitos, y el buche es el órgano ó alambique que extrae los humores, y solída los jugos, sobreponiendo hojas á hojas, y petrificando esos jugos para el uso de las curaciones.
Cuanto utiliza el Anta con su piedra á la medicina, y como algunos quieren con sus uñas, tanto damnifica á los labradores, que lograrian pingues cosechas, si no fuera por estos animales que las persiguen y talan. Como es animal tímido, no se atreve aparecer delante del chacarero (así llaman por acá al que guarda los sembrados), pero asecha con infatigable vigilancia los movimientos del guarda, y cuando le reconoce ausente, entra confiado en la sementera, se ceba en ella, y en poco tiempo la acaba.
No es menos curioso el Oso-hormiguero, cruel perseguidor de las hormigas, cuyas repúblicas verdaderamente numerosas, disminuye, y con industria impide que se multipliquen en nuevas colonias. Es á manera de puerco mediano, alto media vara, de color negro y blanco, con dos listas que declinan en obscuro. La cola está cubierta de cerdas, y como es larga y ancha, cuando la levanta sobre el lomo, le tapa casi todo el cuerpo. La cabeza imita la del puerco, y remata en figura de trompa, larga como un pié, en cuya extremidad tiene agujero, por donde saca su lengua de media vara. Este es el instrumento de que le proveyó la naturaleza para bucear alimento; porque prolonga su lengua, y la mete por la boca de los hormigueros, y cuando la siente llena de hormigas, la recoge hácia dentro de la trompa, y se las come muy á su placer, repitiendo una y muchas veces la misma diligencia.
Cuanto es cuidadoso en buscar de que alimentarse, tanto es perezoso y tardo en sus movimientos. No le hace falta la lijereza para asegurar la presa, porque con industria y malicia la suple bastantemente, y aunque sea el tigre mas feroz, queda despedazado entre sus uñas. Para el combate se tiende de espaldas sobre el suelo, esperando que el tigre le acometa, y se eche entre sus agudas y tenacísimas uñas con las cuales lo abraza, y no suelta hasta que lo despedaza. Pero si es feroz con los demas animales, con sus hijuelos es todo piedad: los toma con cariño sobre sus espaldas, y los transporta de un sitio á otro, abrigándoles con su larga y ancha cola.