479 El indio que tiene un pingo que se llega a distinguir, lo cuida hasta pa dormir; de ese cudao es esclavo. Se lo alquila a otro indio bravo cuando vienen a invadir.
480 Por vigilarlo no come y ni aun el sueño concilia: sólo en eso no hay desidia; de noche les asiguro, para tenerlo siguro le hace cerco la familia.
481 Por eso habrán visto ustedes, si en el caso se han hallao, y si no lo han observao, tenganló dende hoy presente, que todo pampa valiente anda siempre bien montao.
482 Marcha el indio a trote largo, paso que rinde y que dura; viene en dirección sigura y jamas a su capricho; no se les escapa bicho en la noche mas escura.
483 Caminan entre nieblas con un cerco bien formao; lo estrechan con gran cuidao y agarran, al aclarar, nanduces, gamas, venaos, cuanto a podido dentrar.
484 Su señal es un humito que se eleva muy arriba, y no hay quien no lo aperciba con esa vista que tienen; de todas partes se vienen a engrosar la comitiva.
485 Ansina se van juntando, hasta hacer esas riuniones que cain en las invasiones en número tan crecido; para formarla han salido de los últimos rincones.
486 Es guerra cruel la del indio porque viene como fiera; atropella donde quiera y de asolar no se cansa; de su pingo y de su lanza toda salvacion espera.
487 Debe atarse bien la faja quien a aguardarlo se atreva; siempre mala intención lleva, y, como tiene alma grande, no hay plegaria que lo ablande ni dolor que lo conmueva.
488 Odia de muerte al cristiano, hace guerra sin cuartel; para matar es sin yel, es fiero de condición; no golpia la compasión en el pecho del infiel.