En apoyo de nuestro parecer, vemos lo que ha dicho The Pall Mall Gaccettee: «que si España tiene valor para mirar el porvenir con calma, su último infortunio será un beneficio en realidad.»

Y The Globe añade: «que si España deja de existir como potencia colonial, no por eso ha quedado destruída como potencia europea. Posee cuantiosos recursos, y si sabe aprovecharse de ellos, sus desdichas podrán ser un beneficio á pesar de las apariencias.»


¿Pero de qué modo podrá salir nuestra patria de la presente crisis y volver en lo posible á su pasada grandeza?

Esto es lo que muchos preguntarán, teniendo á la vista las anteriores consideraciones: y nosotros contestamos diciendo: España puede levantarse de su actual postración y adquirir el puesto que le corresponde, empezando á ser lo que siempre debía haber sido.

Hay hombres que parecen destinados para el trabajo y la esclavitud, y otros que llevan en sus frentes el sello de la inteligencia y del poderío; y lo mismo sucede con los pueblos; pero estas cualidades no son permanentes, y cambian ó se modifican con las costumbres y las ideas, que informan la vida de las naciones: por esta causa, un pueblo esclavo puede llegar á ser libre, y otro libre, puede caer en la esclavitud y sufrir la más cruel de las tiranías.

Las cualidades propias de nuestra raza, se avaloraron con el espíritu cristiano que las ennobleció y elevó á su mayor grado de virtud y de perfección.

La España católica no ha tenido que envidiar á ningún pueblo del Universo el valor de sus hijos, la hidalguía de sus sentimientos, su fidelidad á las leyes del honor, el talento de sus gobernantes, el ingenio de sus letrados, la ciencia de sus sabios y las virtudes públicas y privadas de sus ciudadanos.

Tampoco ha podido envidiar el imperio del mundo y las grandezas de la tierra, porque sus hijos le dieron uno tan dilatado, y las otras tan extraordinarias, que las hazañas de los navegantes y de los guerreros españoles y sus conquistas, parecerían fabulosas, si no estuvieran escritas en la historia.

Toda la política de nuestros gobernantes, se ha debido cifrar en la conservación y en la defensa del espíritu, de la religión y el carácter de nuestra patria, y así hubiera sido permanente la grandeza y el dominio español y su influencia enmedio de las grandes vicisitudes porque ha atravesado Europa y pasa el mundo.