—Eso no quita; porque yo me comprometo á que el mío no le moleste á usted... ni le vea siquiera.

—¿Qué edad tiene?

—Cumplirá siete años por San Juan.

—¿Es guapo?

—Ya sabe usted que á ninguna madre le parecen feos sus hijos. Por lo demás, es el vivo retrato de su padre.

—No tuve el gusto de conocerte.

—Un real mozo, sin agravio de lo presente.

—Muchas gracias. ¿Es limpio?

—Como los mismos oros de la Arabia.

—¿Tiene mal genio?