DE MAL EN PEOR

¿Adónde vamos con esto?—le preguntan.

—Á la fonda.

—¿Á cuál de ellas?

—Á la más cara,—responde Gedeón, decidido á ahogar sus desventuras en dinero.

Y anda, anda, llegan los tres á un ancho portal muy charolado y resplandeciente; y sube, sube, por una escalera muy lustrosa, detiénense en un vestíbulo medio lujoso, medio limpio y medio obstruído por baúles amontonados y camareros sin educación.

—¿Adónde vamos?—pregunta á éstos la acémila delantera.

—Adentro se lo dirán á ustedes,—responde el menos soez de los preguntados.

Y los tres penetran en un largo corredor; y hallan á un hombre gordo que, al verlos, empuña la manezuela de una de las puertas de la ringlera, y les dice: