Corrió Sidora á la cocina por una taza de caldo del que reservaba todos los días para comienzo de la cena de don Valentín, y descerrajando la alacena de la sala, por no parecer la llave, se sacó una botella de vino blanco que denunció la fámula.
Probó con dificultad uno y otro el extenuado y yerto veterano; reanimóse un instante, y dijo, mientras le envolvían en mantas sobre la cama, pero sin desnudarle:
—Estos fríos no se curan á la lumbre... Son los de la muerte. Por tanto, que venga el cura, y á escape... que cristiano soy ante todo... y como cristiano debo y quiero morir.
Fueron en busca del cura dos mozos de los allí presentes, pues uno solo no se atrevía en noche de tales peripecias; y en tanto preguntó don Valentín:
—¿Y el perjuro?
—Ajuyó al monte tan aína como pisó á Cumbrales—respondió Juanguirle.—Y ello ¿tropezóle usté, ú qué fué lo que así le puso?
—Topé con él, Juan... por la misericordia divina... Acometíle como debía... solo, frente á frente... Arrollóme porque eran muchos... sentíme golpeado... caí... acabóme de aturdir un golpe en la cabeza... y no sé más... Pero si huye el inicuo... ¡bendito sea Dios!... ¡quién piensa en otra cosa?... De todas maneras, yo bien conozco ahora que ciertos asuntos... no debieran tomarse tan á pechos... pero no lo puedo remediar... Muriendo así, muero á mi gusto... Esa es mi ley... Obscura fué la hazaña y no servirá de ejemplo... ni el Duque la conocerá... pero Dios la ha visto... ¡Viva el Duque!... ¡Viva la!...
No pudo más el pobre hombre. Quedóse inerte y amarillo, y todos pensaron que allí acababa; pero volvió á revivir, y diéronle otro sorbo de vino.
En esto entró don Baldomero, que nada ignoraba ya, porque se lo habían dicho los mozos que iban por el cura, al encontrarle en el Campo de la Iglesia. Presentóse más encogido, torvo y desaliñado que de costumbre; y con esto sólo pintó la pena que le causaba el suceso, si es que alguna sentía real y verdaderamente. Así se acercó á la cama, sin desplegar sus labios ni sacar las manos de los bolsillos.
Vióle don Valentín, y díjole: