—En la cabeza,—respondió éste.
—¿Muchas?
—Varias.
—¿No muy grandes?...
—Así, así... regulares.
—Con que regulares... Y ¿no se queja de más?
—Un brazo del mismo lado tiene también de mala manera.
—¡Del mismo lado!... ¡y puede que sea el derecho!
—El derecho es.
—¡Córcia!... ¡el derecho!... ¡Con que el derecho!... ¡Y puede que diga que todo ello resultó de una caída!...