CLETO.—Eso mesmo creo yo. (Mirando con timidez al tío Merlín) Paece ser que hay testigos de cómo la paré no cayó de por sí sola.

ALCALDE.—Eso es lo que se necesita…. ¿Y qué dice á esto el demandado?

DEMANDADO.—Que esa demanda envuelve la falsedad más indigna; que estoy resuelto á negarme á la infame exigencia del demandante, y á hacer todo lo posible por enviar á un presidio á los autores de esa impostura.

ALCALDE.—Será según y conforme. Por de pronto, hay testigos contra usté.

DEMANDADO.—Serán comprados.

ALCALDE.—(Á Cleto.) ¿Cuáles son tus testigos?

CLETO.—(Señalando al tío Merlín.) El señor.

ALCALDE.—Pues con usté va esta música.

MERLÍN.—Protesto.

ALCALDE.—Eso es palique…. Canta lo que sepas, y á jurar en seguida.—Pero usté, ¿que pruebas trae contra Cleto Rejones?