CLETO.—Yo pido lo que es mío, porque me han dicho que se me debe.
DEMANDADO.—Usted es un pobre hombre; pero antes que dejarse seducir por un malvado, debiera oir los consejos de los nombres de bien.
MERLÍN.—Yo soy tan honrao como usté y la….
ALCALDE.—¡Silencio!
MERLÍN.—No me da la gana.
ALCALDE.—¡Tío Merlín!, que tengo malas pulgas, y conmigo no se juega.
MERLÍN.—Que no me atienten la pacencia.
SECRETARIO.—Usté se ha extralimitado, señor de Merlín.
MERLÍN.—Y ¿quién le da á usté vela pa este entierro?
ALCALDE.—¡Canario!, que haya orden, ó hago una barbaridad.