—¿Y por qué la llaman así?
—Porque es hija de un calderero.
—¡Ave María Purísima!
—¿Y tampoco sabe usté cómo llaman á la que iba á mi izquierda?
—No, hija mía.
—Pues ¿en qué mundo vive usté, cristiano?
—Eso le probará á usted cuan injusta fué conmigo antes, al sospechar de mi sinceridad.
—Pero ¿quién no conoce aquí á la Faisanuca?
—Yo no la conozco por ese nombre…. ¿Y por qué se le han dado?
—Porque su madre vende alubias en la plaza.