Pedro Juan dijo con la cabeza que no.
—Ya estaba yo en eso, como lo estoy en que pasan de quince.
Pedro Juan hizo un signo afirmativo.
—Y de deciséis.
Otra afirmación muda del Josco.
—Y de decisiete.
Nueva afirmación muda del susodicho.
—Y de deciocho.
Pedro Juan hizo un gesto que quería decir: «por ahí le andará, sobre poco más ó menos.»
—Esa es la cosa; pero con la ventaja de que las piezas son, por el respetive, de locimiento pa la salida... y abunda más la llubina que el muble, con buen qué de rodaballos... Quiere decirse que, motivao á este particular, no hay que ablandarse en el precio tanto como solemos: bien se puede pedir, uno con otro, á tres reales la libra; y casa por casa y escogido, á treinta cuartos lo que menos.