Santander, diciembre 1895.
DE
PATRICIO RIGÜELTA
(REDIVIVO)
Á GILDO, «EL LETRADO»
SU HIJO
EN COTERUCO
DE
PATRICIO RIGÜELTA
(REDIVIVO)
Á GILDO, «EL LETRADO»
SU HIJO
EN COTERUCO
Santander, á 28 de febrero de 1882.
OR demás te costa, Gildo, que el tiempo, bien aprovechao, da para todo, por mucho que ello sea, y que el hombre, si entiende sus comenencias, puede andar á cambas y á bolsas en un mesmo viaje, sin detrimentos de lo uno cuando se enreda con el otro, porque la suerte se lo puso delante. Tamién te costa que no es tu padre de los que más desaprovechan las buenas ocasiones. Dígalo el auto de que mientres haga valer aquí los empeños que te son notorios en el caso que ventilo, agarro la que se me presenta bien á bien por la otra banda, sin quebrantos de la hacienda personal y en mayor auge del regalo del cuerpo.
Sabrás, Gildo, cómo, motivao al curso apetecido por uno de los empeños que trije, di con un sujeto que, en tiempos de ayer, fué lobo de la nuestra camá... y aticuenta que no empondero la comparanza, visto que Cueva se llamaba el punto de las juntas que teníamos; y que para lo tocante á echar la zarpá, con razón ó sin ella, media provincia era monte para nusotros con la excusa del voto liberal. Buena escuela aquélla, Gildo. Allí aprendió tu padre esa finura de trabajo que le envidian tantos peines de ahora.
Pus dígote que me avisté con este tal sujeto; y avistándome con él, hízolo la suerte en hora y punto, que ni de molde. Agolía la casa á temblor de tierra, como el otro que dice, por salas y rincones; retinglaban vasos y cazuelas, y resollaba el manjar en la cocina, que era una bendición de Dios. Ésta fué ocasión de pregunta maliciosa; la pregunta trijo una respuesta de cortesía y un brindis de cirimonia; y por si el sujeto se negaba á ripitir la fineza, agarréme á la primera, que es la más segura, y quedé tan convidao como el mejor de los amigos causantes del osequio. Apuradamente, estoy yo en mis cabales cuando me veo entre gentes de viso y pulimento cevil; y no te rías de ello, Gildo, que si esas gentes me sacan punto en finuras de palabreo, yo le saco un jeme al más pintao en esto de apartar el grano de la paja; y váyase lo uno por lo otro.