«En seguida se encara con ella el padrino, y le pregunta:

«—¿Qué señala usté por arras á su nuera?

«Y responde la suegra:

«—Tal ó cual finca, tal ó cual res, ó vestido, ó mueble, etc., etc.

«El padrino entonces, vuelto hacia lo que pudiera llamarse público congregado allí, dice:

«—Vosotros sois testigos de esta manda.

«En seguida cantan las mozas al son de sus panderetas:

Á la novia en este día
Dios la dé salud y hacienda
Y trigo para su año,
Y después la gloria eterna.

«Con esto salen de la casa las gentes que la habían invadido, novios inclusive, y, ya en la calle, echan las cantadoras esta despedida:

La casa queda de luto;
Las tejas quieren llorar;
Adentro quedan los padres
Que las pueden consolar.