Andrés permaneció unos instantes con la cabeza inclinada, la mirada indecisa y retorciéndose, con mano nerviosa, una de las guías de su bigote. Después se alzó de la silla y comenzó á dar cortos y agitados paseos por el gabinete. Estando así, su madre no apartaba de él los ojos anhelantes, y el capitán insistió en su pregunta:
—¿Qué es lo que debemos creer, Andrés?
Éste, acosado de nuevo en un callejón sin salida, respondió seca y brutalmente:
—Lo que á ustedes les parezca.
—¿Lo ves, Pedro, lo ves? ¿Ves cómo salió lo que yo me temía?—exclamó al punto la capitana.—¡Ya han dado sus frutos aquellas malas compañías! ¡Ya nos lo echaron á perder! ¡Dime ahora que veo visiones y que soy una madre impertinente!
—¡Déjame en paz con doscientos mil demonios, Andrea, que éste no es momento de ventilar esas cosas!—replicó á su mujer el capitán, con voz huracanada; y en seguida, volviéndose hacia Andrés, le dijo, temblando de ira:—La única respuesta que cuadraba á eso que acabas de decirme, era un bofetón que te dejara sin muelas en la boca, ¡mentecato! Pero todo se andará, si en que se ande te empeñas. Yo te lo aseguro... ¿Qué es lo que buscas con esas respuestas, después de lo que te ha sucedido? ¿Quieres matar, pisoteando el cariño de tus padres, el bochorno que te da el acordarte de lo que has hecho, ó tratas de engañarnos con la misma verdad? Pues entiende que yo te cojo por la palabra y que creo lo que me parece, y que esto que á mí me parece es lo peor de lo que yo puedo creer. ¿Lo entiendes bien?
—Sí, señor,—respondió Andrés, insensible y sombrío.
—Corriente—añadió su padre, apretando los puños y mordiéndose los labios de ira.—Pues ahora nos queda otro punto que ventilar aquí, y de mayor importancia que todos los demás.
La pobre Andrea no cesaba un punto de pasear su mirada angustiosa de la cara de su marido á la cara de Andrés.
—En el lance de esta mañana no has sido tú solo el corrido de vergüenza, ni el único que está dando pábulo á las zumbas de todo aquel barrio y de media ciudad. Considerando eso... porque tú lo habrás considerado bien, ¿qué ideas te pasan ahora por la cabeza? ¿con qué aparejo piensas dar la proa al temporal?