—Saludo a Vd., caballero.
—Beso a Vd. su mano.
—Me han dicho que es Vd. el facultativo del establecimiento.
—Tengo en él mi gabinete de consultas.
—Es igual. Pues yo quería consultar.
—Cuando Vd. guste...
—Ahora mismo.
—Pase Vd. a esta habitación... Sírvase Vd. tomar asiento.
—Muchísimas gracias, señor de... ¿de qué, si no le incomoda?
—Zorrilla.