Otro racimo cayó del huerto,

—¿No pipiar, eh?—volvió á decir el de adentro.

—¡Que no pipiamos, contra!... ¡Me valga, qué hombre más esconfiao!...

Y mientras el rojillo andaba bregando en la parra con el tercer racimo y sus camaradas probando y escupiendo las uvas de los otros dos, se abrió la puerta de la casuca y apareció en el hueco una viejecita encorvada sobre un palo, con una alcuza en la mano, cubierto el tronco con una raída saya de estameña parda, y dejando asomar por la abertura superior una carilla macilenta, compuesta de una nariz y una barbilla que se juntaban sobre la boca, no permitiendo ver de ésta más que las dos extremidades, de dos agujeros en que apenas oscilaba un rayo de luz mortecina, y de una tercia escasa de arrugado pergamino para revestirlo.

La vieja volvió á trancar con una llave roñosa la insegura puerta que acababa de abrir para salir por ella, y renqueando se dirigió á la parte de la plazoleta en que estaban los chicuelos, para buscar la calleja con que lindaba por aquel extremo.

Verla los chicos, hacer la señal de la cruz, dejar los racimos en el suelo y desaparecer como una bandada de palomas á la vista del milano, fué todo uno.

Al mismo tiempo aparecía sobre el seto el rojillo con el tercer racimo entre manos. No sé si la vieja le vió; pero tan clara vió él á la vieja y tal horror se apoderó de su ánimo, que vacilando entre la idea de volverse al huerto ó de saltar á la otra parte, enredáronsele los pies entre las zarzas, perdió el equilibrio y cayó junto á los dos racimos abandonados y á los pies de la anciana, hiriéndose las narices contra un morrillo.

Detúvose sobrecogida la mujer al verle en tal estado, y tratando de incorporarle,

—Hijo mío—le dijo con cariño,—te pudiste haber matado... Y ¿todo por qué?—añadió reparando en los racimos:—por coger de prisa y corriendo unas uvas que yo te hubiera dado por la puerta si me las hubieras pedido.

—¡Jesús! ¡Jesús! ¡Jesús!—gritó tres veces el rojillo al reparar á un tiempo en la presencia de la vieja y en la sangre que le brotaba de las narices.