—Cierto que es muy bonita la jaca,

—Ah-¿Usté se despresa en español? No parecia….

—¿Y por qué no? le respondí, ¿Cuánto vale la jaca?

—Media bicoca, señorito; por ciento cincuenta duros….

—Es muy cara.

—Ah, señor! si usté supiera lo que vale la yegua!… Es mas fina que una perla; y tal madre tal hijo.

—Entonces la jaca es muy mala.

—Puah! qué está usté rezándome! Y el padrote….

—La verdad: la yegua fina da mal potro, si el caballo es bueno.—Yegua ordinaria, sabrosa jaca, dice el proverbio de los chalanes.

—Ah! este señorito sabe el negocio.—Eh! tiempo perdio!