Orense, ademas, me mostraba el noble tipo del viejo castellano (no del «castellano viejo»), tan simpático y respetable; es decir, del hombre sencillo, de sólido juicio, francote, honradote, lleno de chiste, espiritual en su conversacion, agradable en su porte, y hospitalario y servicial en grado eminente.

No se crea que he querido hacer un homenaje á una persona, que acaso no leerá jamas estas páginas. El rápido estudio que pude hacer del pueblo español me convenció de que Orense era un tipo de doble carácter; y los hombres típicos son precisamente los mejores rasgos de la fisonomía de una sociedad. No era extraño que yo llegase á Madrid agradablemente impresionado.

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CUARTA PARTE.
LA NUEVA CASTILLA

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CAPITULO I.

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MADRID MONUMENTAL.

Aspecto general.—Plazas, paseos y jardines.—Museos y bibliotecas.—Palacios, teatros y otros monumentos.—Las caballerizas reales.