En estos últimos años la prensa y los tribunales han evidenciado muchos y gravísimos escándalos en la conducta de esas comunidades, que se dicen depositarias de la fe, la piedad y la beneficencia, y encargadas de ganar almas para el cielo y enseñar al pueblo, sin perjuicio de atesorar grandes fortunas. Muchos actos de estafa y fraude, de seduccion y concupiscencia, de raptos y ocultacion de jóvenes inocentes (particularmente israelitas y protestantes) y especulaciones muy reprobables, así como fraudes políticos ó eleccionarios, han sido probados, á cargo de comunidades, frailes y misioneros, saliendo á luz en horribles procesos. La opinion se ha indignado con razón, y la gravedad del mal ha hecho pensar seriamente en los remedios.

Por lo que hace al carácter y tipo de la poblacion belga, ámbos varían, según las modificaciones que han sufrido las dos razas principales; pero en general se nota poco vigor de diferencias en los rasgos de las fisonomías, en las costumbres y en los caractéres, y en todas partes se ve siempre asomar un no sé qué de híbrido ó indeciso que indica el contacto de las razas vecinas. Sinembargo, nótase que en Flándes todo tiene un aspecto mas marcado, aunque poco atractivo, distinguiéndose las ciudades de Gante y Brujas, como la de Ambéres, por cierta expresion material y social bastante personal ó característica.

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Como base de comparacion de los progresos que hacen las sociedades europeas, la estadística belga es una de las mas interesantes. Sinembargo, debo limitarme á recordar, hechos muy generales, á fin de no fastidiar al lector con guarismos; sin dejar por eso de llamar particularmente la atencion de los pueblos colombianos hacia la industria belga, enorme por sus proporciones relativas, que es una de las mas estimables y populares de Europa, y cuyas relaciones convienen mucho al comercio colombiano.

La agricultura belga es vasta y muy variada, abrazando casi todos los productos principales de Europa, desde las viñas y el lúpulo hasta el tabaco, las moreras para la produccion de seda y las plantas oleaginosas, aparte de la considerable produccion de granos alimenticios, lino, cáñamo, etc., etc. Sin exageracion alguna se puede asegurar que en ningún país del mundo la tierra es tan bien cultivada ni produce tanto como en Bélgica, en proporcion á la extension superficiaria. Las crias de ganados, aunque estimables, son secundarias por su importancia relativa; pero la horticultura tiene en el país gran desarrollo y produce anualmente mas de 9 millones de francos Bélgica, sobre todo en las provincias flamencas, se distingue por la perfeccion de sus métodos de cultivo, irrigacion y abono. Es muy considerable allí el cultivo de la remolacha, que procura anualmente en azúcar un valor de mas de 80 millones de francos.

Casi es superfluo hablar de la minería belga, tan conocida por sus explotaciones de hulla y otros carbones, mineral de hierro, mármoles, piedras y otros minerales. Baste decir que la pequeña Bélgica es el país que ofrece mayor cantidad de combustible mineral, y á menor precio, en todo el continente, con mucha superioridad á los demas países que poseen minas. Esa explotacion da lugar naturalmente á un gran movimiento industrial y comercial, alimentando en Bélgica el trabajo de centenares de hornos, fraguas y herrerías en que la industria metalúrgica produce muy fuertes valores, consistentes en artículos de maquinaria, quincallería, etc., notablemente apreciados, y dando lugar á un prodigioso movimiento de trasportes.

Los demas ramos importantes de la industria belga son numerosos y de valiosa producion, tales como la fabricacion de azúcar y cerveza,—tejidos de lana, lino y algodon muy apreciables (sobre todo los paños, lanillas, encajes, alfombras y adamascados)—locomotivas, rieles, máquinas y aparatos para ferrocarriles, vapores, fábricas, etc.,—armas de varias clases y una multitud de artículos secundarios. Me reservo tratar, de las bellas artes, del comercio marítimo y de la pesca, al ocuparme de Ambéres y Ostende; pero haré notar desde ahora que la industria belga, no solo se manifiesta en el país con esplendor, sino que ejerce su benéfica influencia en otros países y aún continentes, enviando sus capitales, locomotivas y wagones, y sus inteligentes ingenieros y obreros, á extender las empresas de ferrocarriles que revolucionan el mundo.

Terminaré esta breve reseña haciendo notar que, despues de Inglaterra, no hay país en el mundo que tenga, relativamente á su territorio, una red tan completa de vias superiores de comunicacion, unas fluviales ó de canalizacion, otras férreas, y las demas simplemente carreteras. Todo el país está de tal modo cruzado por ferrocarriles en todas direcciones, y magníficas carreteras, generales y vecinales, que se enlazan de mil modos, que nada es mas fácil y sencillo que trasladarse en un dia, con comodidad y baratura, de un punto á otro cualquiera de Bélgica, ó en direccion al exterior. Allí los viajes son como paseos, y todo el mundo vive paseándose.

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CAPITULO II.