El Museo, edificio situado á muy corta distancia, contiene tres coleciones: en la parte superior, la vasta galería de pinturas, compuesta de unos 700 cuadros; en la parte baja, los museos de historia natural y mineralogía. La galería, aunque muy estimable por su variedad y el mérito de muchos de sus cuadros, no contiene sino un corto número de obras maestras del arte nacional, pues las mejores se hallan en las iglesias y catedrales belgas y en los museos de Ambéres y Gante. El museo de historia natural es muy rico, muy bello y uno de los mejor acondicionados que he visitado en Europa.

El viajero que se detiene en Brusélas no debe dejar de visitar el palacio del duque de «Aremberg», abierto siempre á los extranjeros con exquisita condescendencia. Allí se encuentran, en la biblioteca del duque, mil preciosidades de tipografía, escultura y antigüedades, y en una galería, cerca de 150 cuadros, casi todos de gran mérito, muchos de ellos delicadas miniaturas del arte flamenco y holandes.

Despues de eso, echad una ojeada á la Plaza-Real, donde se ostenta la magnífica estatua ecuestre de Godofredo de Bouillon; al elegante y suntuoso Parque, cerca del cual se ve la noble estatua consagrada al general frances Belliard, en memoria del reconocimiento de la independencia belga; á la pequeña Plaza del Congreso, donde se alza la soberbia columna de la Constitucion, desde la cual se contempla un magnífico panorama, y á la «Plaza de los mártires», en la parte baja de la ciudad, donde está el sencillo y muy curioso monumento consagrado á la memoria de los patriotas que sucumbieron en 1830 peleando por la independencia y la libertad. Todos esos monumentos hacen mucho honor á los Belgas: un pueblo que sabe mantener el culto de los grandes recuerdos patrióticos no será esclavo jamas.

Para completar la visita de Brusélas, dirigíos hácia el Jardin Botánico, y luego, á las cinco de la tarde, al Zoológico. Ambos deben su existencia a la iniciativa individual, si bien el primero es particularmente protegido por el Estado. El Jardin Botánico, muy felizmente situado en un área desigual de cuatro y media hectaras, al pié de un boulevard, tiene la ventaja de que todo el mundo puede admirar desde el camellon el conjunto gracioso de aquel templo de Flora. Sus inmensos invernáculos son de los mejores de Europa, y es en medio de sus bosquecillos que se ven las gentes mas elegantes de la ciudad, admirando los primores de la naturaleza ayudada por la ciencia y el arte.

El jardin Zoológico, que pertenece á una compañia de accionistas, es uno de los mas pintorescos de Europa, pero como apénas data de 1851 no tiene aún la abundancia de animales de cada especie que luego alcanzará. En el centro de sus graciosos bosquecillos se encuentra una plazuela dominada por un templete y rodeada de cafés ó cantinas, donde se reune por las tardes una numerosa concurrencia de extranjeros y gentes de la ciudad, asistiendo á conciertos musicales. Nada mas delicioso que uno de esos conciertos del arte humano al aire libre, en medio de los conciertos de la naturaleza formados por las mil voces de soprano y contralto, de tenor, barítono y bajo, que lanzan al viento los huéspedes aprisionados allí para representar el reino animal del mundo entero.

Así como se oyen en gritos, silbidos y gorgeos las voces de todos esos idiomas misteriosos que hablan los animales de toda especie, del mismo modo se percibe en los corrillos y grupos humanos del jardin el acento de todas las lenguas europeas. Se habla de todo alegremente: los bruseleses hacen sus comentos locales; los viajeros se narran mutuamente sus aventuras y excursiones recientes; los artistas, los políticos y los literatos departen sobre los ramos que cultivan; las mujeres conversan sobre modas, flores y otras bagatelas agradables; la música completa la seduccion del interesante espectáculo; y el viajero se aleja luego de Brusélas llevando las mas gratas impresiones de esa capital hospitalaria, elegante, animada, liberal y progresista.

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CAPITULO V.

EL PAIS FLAMENCO.

Idea general de Flándes.—La raza, la literatura y el arte flamencos. —Gante: su estructura y sus alderredores.—Monumentos é institutos civiles; el Beffroi y sus tradiciones.—Monumentos ó institutos religiosos; el Béguinage,—Objetos de arte; el Museo de pinturas; el Jardin botánico y el zoológico.