Creo que poco mas ó ménos puede decirse lo mismo de las bellas artes que de la literatura flamenca, pero con esta diferencia: que en realidad la antigua literatura de Flándes tuvo muy poca importancia, miéntras que, al contrario, las bellas artes tuvieron muy notable influencia y renombre en Gante y Brujas, en términos de haber formado escuelas y producido numerosísimas obras magistrales en materia de pintura. Si los museos actuales atestiguan el alto grado de adelanto á que llegó la escuela flamenca en el arte de los Van Eyck y Memling, no son ménos preciosos los monumentos que en Gante y Brujas, como en Ambéres y Brusélas, indican los progresos que hicieron la arquitectura y la escultura; así como en los museos de antigüedades se ven las pruebas del perfeccionamento que alcanzaron otras artes, tales como el dorado, la cinceladura, la joyería, el bordado, etc.
Sinembargo, es preciso reconocer que, no obstante los laudables esfuerzos que hacen los artistas de hoy por mantener vivas las tradiciones de los Flamencos, están muy léjos de haber alcanzado grandes resultados. La regeneracion de las bellas artes corre y debe correr parejas con la de las ideas y las costumbres: y así como hoy no es posible reconstituir ninguna literatura con elementos gastados é ideas que han terminado su época, tampoco es dable producir la regeneracion artística, si el artista no busca sus inspiraciones en las necesidades, las creencias y las situaciones modernas. El arte que no entraña la revelacion característica de su época, no es el arte verdadero, si no una mala copia, una exhumacion infecunda,—reaccion impotente que lleva en sus tendencias mismas el gérmen de su ruina.
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Todo viajero que quiere darse cuenta del panorama de Gante y comprender un poco la complicadísima estructura de esa interesante ciudad (patria del funesto emperador Cárlos V de Alemania y rey de España) comienza por subir á lo mas alto del Beffroi, monumento curioso bajo todos aspectos, eminentemente histórico de Gante, y característico de casi todas las antiguas ciudades flamencas y holandesas, que lograron en otros tiempos hacerse otorgar por sus soberanos cartas de franquicias, privilegios y libertades. El Beffroy, edificio comenzado desde fines del siglo XII y situado en el centro mismo de la ciudad, es, por decirlo así, el símbolo histórico de las libertades municipales, las antiguas glorias, las cruentas luchas civiles y las viejas instituciones y costumbres de los ganteses. Era en virtud de privilegio real que los ciudadanos de Gante, enregimentados en corporaciones industriales, siempre celosos por sus libertades y monopolios, tenaces, indomables, arrojados y resueltos, mantenian su enorme torre municipal (el Beffroi) como un atalaya en constante vigilancia. Desde allí se observaban los movimientos del enemigo (el soberano) y las campanas de las torres convocaban á los ciudadanos á armarse y defenderse, cuando la libertad ó los privilegios estaban en peligro, ó á deliberar en las plazas públicas sobre los graves asuntos de interes común que se suscitaban.
Hoy la curiosa historia de la torre no es interesante sino por las tradiciones que hace evocar, puesto que la libertad ha dejado de ser un privilegio ó fuero de ciudades para convertirse en derecho popular, irrevocable y fundamental del órden político y social. El Beffroi es sinembargo muy curioso por su magnífico juego de 44 campanas, que forman sinfonía cada vez que el reló marca una medida del dia. La enorme torre mide hasta la tercera galería, donde están las campanas, 118 metros de altura y todavía la coronacion del edificio se eleva de allí unos 36 metros. El mecanismo de aquella gran orquesta de campanas, que agrada tanto á los ganteses, es muy curioso, y el viajero no puede ménos que examinarlo con entretenimiento, como un objeto característico.
Desde allí se contempla un panorama singularísimo, que no puede tener semejanza sino en Brujas, y hasta cierto punto en algunas ciudades holandesas. En derredor se dilatan en vastísimo horizonte las llanuras flamencas, tan interesantes por sus cultivos, sus canales y polders, ya que no por la topografía que es monótona. Donde quiera caseríos ó pequeñas localidades, casas de campo, cortijos y sementeras muy diversas; el Escalda y el Lys, que tienen su confluencia de un lado de la ciudad, surcan perezosamente las llanuras, difundiendo en todas partes, con sus aguas hábilmente aprovechadas, la vida y la riqueza,—ora alimentando los canales de irrigacion y los de activa navegacion, ora facilitando los trabajos de innumerables fábricas, manufacturas, ingenios y molinos. El juego de los dos rios, del canal de Brujas, del gran canal que conduce directamente al mar, de tantas acequias de irrigacion, y de los numerosos ferrocarriles y excelentes caminos carreteros que giran en todas direcciones, es sumamente interesante, y da mucha animacion al inmenso panorama de verdura que rodea á la gran ciudad flamenca.
Pero si se contrae la mirada á la masa irregular de la ciudad, ella se pierde en el extraño laberinto de tantas calles estrechas, tortuosas, extravagantes; de tanto canales que serpentean en el seno de la ciudad, cortándola en todas direcciones, enlazándose ó bifurcándose de cien modos; de un enjambre de monumentos, de casas antiquísimas, singulares en todo, ora mostrando sobre las calles y plazas sus curiosas fachadas, era alzándose en tortuosas hileras sobre los canales, en cuyas aguas fangosas hunden sus cimientos y sus gruesos muros. Por todas partes se ven edificios públicos que hacen recordar las glorias ó las tradiciones flamencas, ó que manifiestan los progresos modernos. Por todas partes tambien primorosos jardines y huertos, y fábricas de todas clases, que indican la índole de la ciudad bajo el punto de vista económico. Gante, en efecto, no solo mantiene relaciones de comercio muy considerables, sino que, ante todo, es el centro de una fuerte y muy valiosa fabricacion, consistente principalmente en tejidos de lino, algodon y seda y muchos artefactos importantes. Pero si Gante es bajo ese aspecto la Manchester de Bélgica, no es poco importante el cultivo que hace de hortalizas y flores. Sus jardines son afamados y proveen de plantas á los de muchas comarcas de Europa, en considerable cantidad.
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No me detendré en pormenores respecto de los interesantes monumentos civiles y religiosos de Gante, ni de sus institutos y establecimientos de diversas clases, porque una exposicion minuciosa exigiría muchas páginas que, de mi parte, serían necesariamente muy deficientes. Apénas mencionaré lo mas interesante, haciendo notar varios objetos que merecen particular atencion.
En clase de monumentos civiles son dignos de interes por varios motivos los palacios Municipal, de Justicia y de la Universidad, y la Casa de reclusion, que en su género es en Europa un magnífico modelo. El vasto palacio de la ciudad (Hôtel-de-Ville) es uno de los mas bellos monumentos de su clase en Bélgica y en el norte de Europa. Su parte interior nada tiene de notable, pero el exterior, grandioso por sus proporciones, es sumamente curioso por el contraste que ofrecen sus dos fachadas magníficas; la una enteramente gótica, pero del gótico florido y flamante del siglo XV,—extraordinaria por su ornamentacion; la otra de estilo italiano ó del Renacimiento, dividida en tres órdenes superpuestos de columnatas, dórico abajo, jónico en el medio y corintio en el superior.