Otro promontorio muy pronunciado, el de Treib, estrecha la cuenca del lago, en frente á la confluencia del Muotta y la aldea de Brunnen, y, dando una media vuelta, el vapor entra á la cuenca ó lago de Urí, de aspecto mucho mas grandioso aún que la de Buochs.—Brunnen es el puerto del canton de Schwyz por ese lado, miéntras que Art lo es en el extremo meridional del lago de Zug. El vapor nos condujo directamente á Flüelen, el puerto del canton de Urí, dejándonos ver de paso la eminencia de Grütli, mas adelante la curiosa Capilla de Guillermo Tell, y donde quiera, en las rocas tajadas, un enjambre de obeliscos y pirámides de aspecto basáltico y singulares tintas. Lo que se llama Grütli es una pradera rodeada de bosques, que corona una alta loma situada sobre la raíz del promontorio de Wylenstein. Allí se encuentra una casa solitaria que los muy curiosos visitan, y cerca de ella tres fuentes que pertenecen á la poética leyenda de la independencia ó de Guillermo Tell. Fué en ese sitio que se reunieron el 8 de diciembre da 1307, en ausencia de Guillermo que se hallaba preso, los tres famosos patriotas de los cantones de Urí, Schwyz y Unterwalden, que juraron ligarse para luchar contra la tiranía de Gessler ó la casa de Austria y fundar la independencia federativa.
La Capilla de Tell, objeto de alta y justa veneracion en el país, no por lo que ella es, sino por las tradiciones que hace evocar, es un templete abierto en forma de arcada, construido sobre una roca y casi al nivel del lago, y encuadrado en un marco de abetos y peñascos. Las ondas golpean las gradas que dan acceso al Tellenplatte, y á veces sus espumas van á desvanecerse al pié de los dos altares de piedra que adornan el interior. En los muros y el techo se ven frescos del mas macarrónico estilo, que representan varios pasajes de la historia de la emancipacion. Todos los años, en dia fijo, se dice allí una misa en conmemoracion de los hechos evocados; y se asegura que la capilla fué inaugurada por 114 individuos que conocieron en persona á Guillermo Tell. El motivo de la ereccion de ese monumento es una tradicion que recuerdo haber visto traducida en una estampa de colores, en cierto albergue de mi país, cuando tenia nueve años. Guillermo, prisionero de Gessler, á bordo de una barca, algunas horas despues de la terrible prueba de la manzana, logró, gracias á una súbita borrasca, que se le desliase para dirigir la embarcacion. Al pasar por el pié de la roca en que se encuentra la capilla, saltó á tierra, se escapó y fué á esperar á Gessler en el istmo que media entre Küssnach y el lago de Zug, al pié del monte Righi, donde logró darle muerte, libertando á su país y vengándose de las crueldades sufridas.
Algunos viajeros, al pasar por delante de los monumentos consagrados á la memoria de Guillermo Tell, se burlan de los Suizos y califican de fábula todo lo que se refiere á la leyenda heróica del libertador de los Tres-Cantones; y por mucho que se haya dicho en comprobacion, es general la opinion de que aquel personaje no existió. Los Suizos se ofenden mucho de eso, y tienen razón. Por mi parte, creo en Guillermo Tell como en la libertad, el patriotismo y la gloria. Ni el héroe tuvo en si nada de fabuloso, nada que no fuese natural y comprensible, ni hay razón para rechazar la autenticidad de una leyenda que es la de todos los pueblos libres, con diferencias de pormenores y estilo. De todos modos, un pueblo que sabe mantener el culto de semejantes epopeyas revela sólidas virtudes y es digno de la libertad.
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CAPITULO XIII.
LOS PEQUEÑOS CANTONES.
Altorf.—El canton de Urí.—Los valles de Schwyz.—Goldau.—La ascencion del Rigi.—Escenas del Rigi-Kulm.—Panorama de la Suiza central.
La grandiosa montaña del Rigi no es solo interesante como punto de vista que domina un inmenso y admirable panorama: lo es tambien por la circunstancia muy particular de ser el centro de los pequeños cantones ó Estados independientes que sirvieron de núcleo á la Confederacion, y al mismo tiempo el centro de una encantadora region de lagos y montañas, que se agrupan con maravillosa variedad y armonía de formas y aspectos. En efecto, al N.-O. y O. del monte Rigi se extienden sobre las riberas del lago de los Cuatro-Cantones los territorios de Lucerna y Unterwalden, que acabo de describir rápidamente; al S., el canton de Urí; al E. el de Schwyz, que encierra el gracioso lago de Lauerz ó Lowerz y es riberano de los de Zug, Zuric y Vier-Waldstatter; al N.-E. y N., el canton de Zug, dueño de la mayor parte del lago del mismo nombre y de todo el de Egeri.
Es curioso observar que, con excepcion del canton de Lucerna, es al derredor del monte Rigi y sobre las riberas de esa serie de lagos que se hallan los mas pequeños y antiguos cantones de Suiza,—pequeños sobre todo por su poblacion y sus recursos,—los que han sido la cuna de la libre Confederacion Suiza, dándole hasta su nombre, y los que, al traves de todas las revoluciones y peripecias políticas, han mantenido con mas pureza y energía dos formas sociales que en casi todo el mundo han figurado como contradictorias despues del siglo VIII, á saber: el catolicismo romano y la república democrática. Ya se ha visto cual es la organizacion política y social de Obwalden y Nidwalden: ahora indicaré los rasgos principales de esa organizacion en los cantones de Urí, Schwyz y Zug, que me han llamado mucho la atencion no obstante la extrema rapidez con que recorrí algunas partes de sus territorios.
En Flüelen descendimos del vapor que nos habia llevado desde Lucerna del un extremo al otro del magnífico lago. Flüelen no tiene valor ninguno como localidad: es un miserable villorrio de 600 habitantes, cuya importancia consiste solo en la ventaja de ser el puerto comercial del canton de Urí y el extremo setentrional de la gran via que, remontando el valle del Reuss, va á buscar en Italia los lagos Maggiore y de Lugano, pasando por el célebre cuello de San-Gotardo, objeto de tantas atenciones estratégicas en los tiempos de guerras ó desconfianzas europeas. La hoya encerrada entre la formidable barrera oriental de montañas que pasando por el San Gotardo se dirige hácia las soberbias neveras del Mont-Rose, y la que por la Furka gira al occidente en direccion al grupo magnífico del Titlis, constituye la totalidad del canton de Urí, el primero de la Confederacion en el rango de antigüedad ó de cancillería. Esa hoya hermosísima, dominada por tan grandiosas montañas y neveras, tiene por centro hidrográfico el pequeño rio Reuss, al cual afluyen las aguas de seis ó siete riachuelos que bañan otros tantos valles casi paralelos entre sí, á uno y otro lado, trasversales ó perpendiculares al del Reuss. Es en esa serie de valles elevados que se halla distribuida la escasisíma poblacion de Urí, poblacion de rudos montañeses y pastores, libres, independientes, sencillos, candorosos y profundamente adheridos á su suelo ingrato y sus queridas tradiciones religiosas, sociales y políticas.