Puede ser útil proteger una industria genuina, mientras las restricciones necesarias para protegerla no impongan a la nación un sacrificio superior al beneficio que a toda luz haya de sacar de ella.
Con el mucho auxilio sucede a las industrias lo que a la criatura a quien nunca saquen del andador: que no aprenderá a andar.
Lo que se vió es lo que importa, y no quien lo vió.
El apuntador molesta en los libros como en el teatro.
Lo que se quiere es saber lo que enseña la vida, y enoja que no nos dejen ver la vida como es, sino con estos o aquellos espejuelos.
Con tanto como se escribe está aún en sus primeros pañales la literatura servicial y fuerte.
El hombre es uno, y el orden y la entidad son las leyes sanas e irrefutables de la naturaleza.
Los pueblos no se rebelan contra las causas naturales de su malestar, sino contra las que nacen de algún desequilibrio o injusticia.
Todo acto equitativo en provecho de la masa laboriosa, contribuye a afirmar la seguridad pública.