Las consonantes en la escritura clásica ó antigua son en valenciano las mismas que en castellano, con la única diferencia de que la Ñ se escribe Ny y la Z se sustituye por la Ç: los innovadores han suprimido en la escritura moderna la J y la Z ó Ç, porque realmente no representan ningún sonido en nuestra lengua.
En cuanto á su pronunciación y al signo que gráficamente ha de representar cada sonido en el lenguaje escrito, es tan difícil de precisar que nos es de todo punto indispensable ir estudiándolos de uno en uno fijando con la mayor exactitud las diferencias fonéticas en diversas épocas y distintas comarcas, al mismo tiempo que su representación gráfica en lo antiguo y la que debe adoptarse en lo moderno como más racional, aceptada ya como hecho consumado la innovación.
Para facilitar en lo posible tal estudio, y creyendo hacerlo así más claro y comprensible, hemos juzgado prudente agrupar en este sitio las letras por sonidos y dejar para la última parte del libro, ó sea la Ortografía, las reglas para escribir con corrección el valenciano moderno.
B
La b tiene en valenciano el mismo sonido y los mismos usos que en castellano: aunque en Valencia y la mayor parte de su provincia se confunde con esta letra la v, son letras diferentes, y por lo tanto trataremos de esta última en su lugar correspondiente.
C, Q, CH
Las sílabas ca, que, qui, co, cu, se pronuncian como en castellano: asimismo se pronuncian y escriben igual en ambas lenguas en lo antiguo y en lo moderno las sílabas ac, ec, ic, oc, uc, en principio y en medio de dicción; como acte, secció, victoria; pero no así al finalizar palabra, pues hasta la reforma que iniciaron Bonilla y Baldoví se añadía á estas sílabas una h, escribiéndose sech, rich, fòch; los modernistas suprimen esta h y escriben en consecuencia sec, ric, fòc. No vemos en esto ningún inconveniente ni aun para las sílabas ec, ic, puesto que lo mismo sucede en el latín (hæc, sic), y aceptamos la reforma.
C, S, Z, Ç
El sonido castellano de la c antes de e, i, y el de la z no existen en el valenciano: en la capital del reino las tres letras c, s, ç se pronuncian como la s de Castilla, desconociéndose en absoluto la s suave; en Castellón y Alicante suenan de aquel modo en principio de dicción y en las sílabas cia, cie, cio, ciu; en los demás casos suenan unas veces fuertes y otros suaves, pero de una manera tan anormal y desordenada, que creemos imposible dar una idea de ello, siquiera aproximada, si no es formando un vocabulario completo de todas las voces en que se emplean; ni siquiera las que hemos tomado del castellano ó tienen un origen común con sus equivalentes de dicho idioma y se escriben en él con z, observan entre nosotros una regla fija, pues raça, plaça, caçar, forçar, etc., son fuertes, mientras se pronuncian suaves reçar, almorçar, baça y algunas otras: lo propio sucede con la c antes de e, i, y la s; acer, entonces, concís, suenan fuertes; quince, once, sencillo, suaves; pensar, fòsa, fuertes; ròsa, còsa, suaves. Esto, y más aún el no pronunciarse sino una sola s en la capital y su comarca, hace de todo punto imposible el usar dos signos diferentes para los dos sonidos de esta letra; sin embargo, ya que no por el sonido, por la etimología, creemos que debíamos conservar la c escribiendo Valencia, Vicent, once, véncer, frente á cosir, roser, peseta, como los castellanos escriben mujer y ángel, zenit y cero, á pesar de pronunciarse lo mismo je y ge, ze y ce, y huir de exageraciones que pudieran destruir lo que tratamos de conservar; pero la han suprimido los reformistas y suprimida la dejamos.
La ç queda suprimida por completo: en adelante escribiremos rasa, plasa, almorsar, resar, y en las comarcas en que hay dos ss, pronúnciela el lector según la palabra en que esté, bien así como hace muy pocos años leíamos en castellano viruta y pelirrubio con r sencilla la primera y doble la segunda á pesar de estar escritas del mismo modo ambas voces: al fin y al cabo la ortografía antigua y la catalana tampoco resuelven la cuestión por más que algunos crean lo contrario.