Régimen de los participios.- Aunque conformes los participios pasivos valencianos en casi todo lo que al régimen de los castellanos se refiere, tienen cierta particularidad, que les distingue en gran manera: consiste ésta, en que al juntarse con el verbo auxiliar haver para formar los tiempos compuestos, no quedan invariables como en castellano, sino que conciertan en género y número con el pronombre que sirve de complemento á la oración; pero téngase muy presente que sólo ocurre esto con los pronombres y no con los sustantivos; v. gr.: He visto á tu madre: ¿Dónde la has visto? He vist á ta mare: ¿Ahón l’has VISTA? ¿Habéis leído estas poesías? Ya las hemos leído. ¿Havéu LLECHIT estes poesíes? Ya les ham LLECHIDES.
Conviene advertir, sin embargo, que el participio masculino no suele cambiar del singular al plural (¿Has vist estos llibres? No’ls he vist); y que aun el femenino son muchos ya los que lo usan como en castellano.
Construcción del verbo con el pronombre.- El uso del pronombre de tercera persona en dativo y acusativo, no ofrece ninguna duda en valenciano; el dativo es li para ambos géneros en singular, y els para ambos en plural; el acusativo es el para masculino (ó lo si se afija al verbo) y la para femenino en singular y els para masculino, les para femenino en plural.
Los pronombres nosatros y vosatros cuando están en nominativo se usan con todas sus letras; mas cuando son regidos por el verbo y están en acusativo ó dativo, se convierten, el primero en mos, y el segundo en vos; v. gr.: el vent MOS dona de cara; el mestre VOS pendrá la llisó; DÓNAMOS paper, no vullc DONARVOS res.
Los verbos á que van pospuestos dichos pronombres pierden en algunos tiempos su última letra. Así decimos llavemos, vestivos y no llavemmos, vestiuvos.
Cuando por los motivos ya indicados en el lugar correspondiente se afija á estas formas el adverbio ó pronombre en, pierde éste su vocal y aquéllos su última letra contrayéndose del siguiente modo: dónamon por dónamos en; prenevon por prenevos en; anemon, entrevon, eixivon, etcétera.
Si en una misma expresión va repetido alguno de estos pronombres, se emplea una vez con todas sus letras y otra vez abreviado; v. gr.: NOSATROS ya MOS havem examinat; ara VOS tòca á VOSATROS.
Como ya indicamos, al hablar del verbo reflexivo, los pronombres personales en dativo ó acusativo sólo se posponen al verbo en imperativo, infinitivo y gerundio, pero no en los demás tiempos: los de singular me, te y lo, pierden la vocal cuando la voz á que se unen termina en a ó en e breves; como míram, córret, envíal: en los mismos casos el neutro ho se convierte en hu, como mirahu, recorrehu; unido á la sílaba eu la convierte en ev, como mirevho, creévho en vez de miréuho, creeuho.
Cuando estos pronombres se unen entre sí, sólo es aplicable lo dicho al que está en segundo término; v. gr.: cuídamel, míratel, pòrtamehu, córretehu.
Cuando en una misma oración concurren el pronombre se y otro de los personales me, te, li, etcétera, deberán emplearse éstos primero; es decir, exactamente al revés de como se hace en castellano; v. gr.: se me hace tarde, me se fa tart; se le ve la oreja, li se veu la orella; se nos ha roto la cuerda, mos s’ha trencat la còrda.