Para el uso de esta letra obsérvense en un todo las reglas del castellano, incluso en los finales, como soc, dic, fòc, puc.
Téngase muy presente, que los reformadores de nuestra Ortografía han suprimido en absoluto el empleo de la c antes de e, i; no debe, por lo tanto, escribirse en adelante Cèl, Vicènt, Valencia, sino Sel, Visènt, Valensia.
CH
Aceptada la ch por los modernistas -como hemos dicho en los Preliminares- tanto para representar en lo escrito su sonido castellano, como el otro más suave y parecido al ge, gi italiano que tienen varias comarcas del Reino, pocas son las dudas que puede ofrecer su empleo en la escritura; basta con ponerla en el lenguaje escrito siempre que suene en el hablado: escribiremos, por lo tanto, Chesús, Chochim, dicha, micha, coche, feche, vech, llich, ròch, fuch, etc.
En cuanto al sonido fuerte que á esta letra se daba antiguamente en voces, como charitat, chòr, parròchia, queda suprimido en absoluto como se ha hecho en castellano; debe escribirse caritat, còr, parroquia.
D
No hay voz valenciana que termine en d: ya hemos dicho que terminan en t hasta los que tienen aquella letra en su origen ó en sus derivados; verbigracia: buit (de buidar); bondat, bondadós; canut, canudet.
Antiguamente solía doblarse esta letra en algunas palabras, como adicionar: en la escritura moderna es siempre sencilla.
E
Como ya dijimos en los Preliminares, la e tiene entre nosotros dos sonidos; para diferenciarlos en el lenguaje escrito, han adoptado los modernos el acento francés, de modo que la è abierta debe escribirse siempre con acento grave, reservando el agudo para la e cerrada ó castellana cuando carga en ella el acento prosódico; cuando no ocurre esto, se escribe la e cerrada sin acento alguno.