Antiguamente solían escribirse con una sola r las voces notoriamente compuestas, cuyo segundo elemento empieza con esta letra; pero convendría doblarla en tales vocablos, como lo hacen los castellanos, ó separar ambos elementos con un guión, á fin de facilitar la lectura; por ejemplo: Vilarreal ó Vila-real, barbarroja ó barba-roja, contrarrèplica ó contra-rèplica.
S, C, Z, Ç
La s tiene en valenciano dos sonidos, lo mismo que la r, uno suave y otro fuerte; pero es mucho más difícil el reglamentar su uso, y más aún el distinguirla de la c y de la z ó ç, por las siguientes razones que ya expuse en mi Gramática popular:
El sonido castellano de la c antes de e, i y el de la z no existen en valenciano; en la capital del reino las tres letras c, s, ç, se pronuncian como la s de Castilla, desconociéndose en absoluto la s suave; en Castellón y Alicante suenan de aquel modo en principio de dicción y en las sílabas cia, cie, cio, ciu; en los demás casos suenan unas veces fuertes y otros suaves, pero de una manera tan anormal y desordenada, que creemos imposible dar una idea de ello, siquiera aproximada, si no es formando un vocabulario completo de todas las voces en que se emplean; ni siquiera las que hemos tomado del castellano ó tienen un origen común con sus equivalentes de dicho idioma y se escriben en él con z, observan entre nosotros una regla fija, pues raça, plaça, caçar, forçar, etc., son fuertes, mientras se pronuncian suaves reçar, almorçar, baça y algunas otras; lo propio sucede con la c antes de e, i, y la s; acer, entonces, concís, suenan fuertes; quince, once, sencillo, suaves; pensar, fòsa, fuertes; ròsa, còsa, suaves. Esto, y más aún el no pronunciarse sino una sola s en la capital y su comarca hace de todo punto imposible el usar dos signos diferentes para los dos sonidos de esta letra; sin embargo, ya que no por el sonido, por la etimología, creo que puede precisarse en la mayoría de los casos el signo que se debe emplear, atendiendo á las siguientes reglas:
1.ª Se emplearán para representar el sonido fuerte la ss doble ó la c, y para el suave la s sencilla y la ç.
2.ª Como en principio de dicción nunca suena suave esta letra, se escribirá cuando sea inicial una sola s (como se hace con la r) ó la c antes de e, i, por razones etimológicas: sac, sòl, sufrir, y lo mismo Saragossa, selós, sisanya, sodiach y such, aunque en su similar castellano y aun en su origen latino lleven z inicial; pero se atenderá á la etimología en las iniciales s y c antes de e, i; v. gr.: secret de secretum, sis de sex, cel de cœlum, ciutat de civitas [(11)].
3.ª Se escribirán asimismo con una sola s las sílabas inversas as, es, is, os, us, como en aspre, escriure, permís, còs, custodia, aun en el caso de que en castellano lleven z; ejemplos: cabás, mesclar, mesquita, tramús, almiscle, panís, sobrepellís. Los que dejándose llevar de la influencia castellana escriben estas voces con c, deben considerar que, si bien en algunas de ellas podría legitimarse esto por la etimología, como en capás (de capax, capacis), y en panís (de panicum, panici), en otras muchas, como nas de nasus, mesclar de miscere y almiscle de muscus, no puede admitirse tal legitimidad, y en puntos tan dudosos como éste, la misión de la Ortografía consiste en facilitar la escritura, ensanchando las reglas generales y reduciendo al mínimum las excepciones.
4.ª Se escribirán siempre con c las voces terminadas en encia, como Valencia, ciència, prudència; y con c ó s, según su origen, las demás terminadas en cia ó en cio; ejemplos: iglesia, Asia, gracia, Grecia, concepció de conceptio, passió de passio, acció de actio, dicció de dictio, pressió de pressio.
Fuera de estos casos, es tan difícil dar una norma en el empleo de estas letras para aquellos que no distinguen la fuerte de la suave (que son la mayoría de los que escriben en valenciano), que sería una temeridad el intentarlo; haga, pues, cada cual lo que pueda según su leal saber y entender, dejándose guiar en primer lugar por la etimología, y cuando esto no sea posible, por la voz similar castellana; al fin y al cabo ni aun los catalanes que distinguen los dos sonidos, tienen en ninguna de sus gramáticas reglas claras que puedan servir de guía en el empleo acertado de estas letras.
Respecto á la duda expuesta alguna vez de si en valenciano y en catalán debe emplearse la z ó la ç, nada puede contestarse en un tratado de ortografía; estos dos signos no son en realidad sino dos formas diferentes de una misma letra, y por lo tanto no es la ortografía la que debe resolver cuál de ellos debe emplearse, sino la caligrafía ó la tipografía; las imprentas que no tengan cedillas, pueden en su lugar emplear la z sin ningún inconveniente.
X
«Altres punts dificultosos hi ha y lo qui per nosaltres ho es mes, es el de la x»; esto dice el ¡lustre profesor de literatura de la Universidad de Barcelona, doctor Milá y Fontanals, en un artículo titulado: Quatre mots sobre ortografia catalana [(12)], y esto con mayor motivo debemos decir nosotros, ya que ni siquiera tenemos el recurso de seguir á tan sabio maestro en este escabroso punto, puesto que son de muy diferente índole las dificultades que esta letra ofrece en una y otra lengua.
El problema de esta letra en el valenciano moderno es el siguiente: ¿Tiene la x, en la actualidad, dos sonidos diferentes, como los tuvo en otro tiempo y los tiene aún en Cataluña, ó sólo uno como en Castilla?
Para nosotros ha desaparecido— por lo menos en la mayoría de los pueblos— el sonido de ch francesa que esta letra tenía en principio de dicción y en medio ó en final cuando iba precedida de la vocal i; pero algunos sostienen que sigue percibiéndose. En tal supuesto, debemos fijar el uso racional de esta letra, hoy bastante descuidado, y empezar por resolver la siguiente duda: ¿Cuándo después de i, precedida ó no de otra vocal, se ha de escribir x, y cuándo s?
Tres caminos hay para resolver cualquier duda en ortografía; el uso, la pronunciación y la etimología; veamos, pues, cuál de ellos nos resuelve la presente.