Empleamos los puntos suspensivos cuando nos conviene dejar la cláusula incompleta y el sentido suspenso; cuando se necesita parar un poco la lectura expresando temor ó duda, ó deseamos sorprender al lector con lo inesperado de la salida; también deben emplearse cuando se copia algún texto que no hay necesidad de insertar íntegro, indicando así lo que se omite. Ejemplos:
«En mos sòmnis en forma
te mire d' ángel;
pero... ¡qué més prengueren
ells que semblarte!»
F. BARBER BAS.
Se pone interrogante al principio y al fin de las frases interrogativas. Ejemplos:
«¿Qué tens?— li díu sa mare, mirantla ab ulls plorosos—
¿Per qué has perdut les ròses de tos colors hermosos?
¿Per qué reses y plòres, mirant sempre al espay?»
F. PlZCUETA.
La admiración se emplea antes y después de las interjecciones, de algunos apostrofes, y de todas las frases que expresan algún vivo movimiento del ánimo, como la sorpresa, la extrañeza, el terror, la indignación, la ternura, la piedad, la alegría, etc. Ejemplos:
«¡Oh tèrratremols deis pòbles!
¡Llampegades! ¡Convulsións!
¡Quí sap si en eixes tempèstes
s' afona ó s' aixeca 'l mon!
T. LLORENTE.
El paréntesis sirve para encerrar palabras ó proposiciones que, aunque pueden suprimirse sin alterar el sentido de la frase principal, la hacen, sin embargo, más clara ó más viva. Ejemplos:
«Perque (dit siga en llahor
dels pòbles ahon se fa encara)
allí el tranquil llaurador,
donant pròves de valor,
mira el perill cara á cara.»
J. ESPIAU BELLVESER.
Las comillas se ponen al principio y al final de las frases que se citan.
El guión sirve para indicar que una palabra está partida, ya sea por no caber entera al final de un renglón, ó por otra causa cualquiera.