La calumnia no probada se pena con 15 pesos; la herida leve con 5; la grave con 15 y el instrumento con que se perpetró; la muerte, con multa de tres á seis esclavos ó la vida en su defecto, teniendo presente que un esclavo vale de 15 á 30 pesos, según su calidad; el robo de valor de un peso cuesta 30 y un esclavo ó la esclavitud del culpable; el adulterio 60 y dos esclavos ó la vida; la violación 30 y un esclavo ó la vida. Si un deudor se niega á pagar una deuda reconocida, paga por la primera falta el doble, por la segunda el triple y por la tercera queda hecho esclavo ó paga con su pellejo. Las faltas cometidas contra los jefes tienen penas crecidísimas; el que insulta á un Datto es castigado con la muerte, á menos que entregue 15 taeles de oro, y si es perdonado pasa á la categoría de esclavo, cualquiera que sea su clase, siendo esta misma pena aplicable por la junta de jefes al noble que falta gravemente á otro.
Cuentan el tiempo, no por lunas, sino por días de la semana, como nosotros, llamando Sapto al lunes, y así sucesivamente los demás, Ahát, Isnin, Sarasa, Araboja, Cammis, hasta el Domingo que nombran Diammat.
Asumiendo los Dattos el poder omnímodo, son los que dan fallo sobre todos los pleitos de su tribu, cobrando de intereses un real por peso; si el pleito es entre dos Dattos, los embajadores llamados Tumangung son los que arreglan las diferencias, y sólo en caso extremo se apela á la fuerza de las armas.
Conocen la moneda, pero acostumbran en la mayoría de sus negocios á usar los cambios. Su comercio consiste en arroz, café, balate, cera, biao, almáciga, carey, concha, nacar y petates.
Su industria se reduce á los tejidos de algodón y abacá, que coloran con el jugo de algunas plantas, á la fabricación de armas blancas y á la explotación de minas de plata y otros metales que se encuentran en sus dominios.
Además del opio y los gallos, una de las diversiones más concurridas es la lucha de los carabaos, que llevan á efecto colocando dos machos junto á una hembra, y teniéndolos sujetos hasta el momento del celo, llegado el cual los sueltan. Los animales se acometen impetuosamente poseídos del mayor furor, hasta que uno muere ó huye, en cuyo caso el que queda cubre á la hembra, y los espectadores cobran sus apuestas, celebrando la función con gran algazara y chacota.
Conocen, en fin, varios juegos de naipes, entre ellos algunos de azar, como también se ejercitan en el canto y los bailes populares, que son la alegría de sus fiestas, y entre los que merece especial mención el llamado moro-moro, que es una danza de combate que ejecutan los más diestros, armados de campilan y rodela, al son de sus instrumentos guerreros, ya con saltos de costado, simulando defensa, ya con otros al frente y grandes gritos figurando ataque.
Extremadamente supersticiosos, creen que el uso de ciertos talismanes los hace invulnerables en las batallas, y de aquí proviene la ceguedad conocida en los juramentados; también es general la creencia de que puede hacerse invisible el que en determinada época logra ver el cambio de piel en una culebra, y tienen por augurio mortal para sus Dattos la presencia de las nieblas que alcanzan á cubrir ciertas alturas que consideran sagradas. Estas costumbres y otras, tomadas sin duda de la raza indígena y fomentadas por sus sacerdotes, hace de aquel pueblo un centro deplorable de atraso, dificilísimo de reducir por nuestros misioneros.
Siguiendo los fundamentos de su religión, refieren el tiempo á la Egira, y su año es el llamado Embolismal ó de trece lunas, por las que cuentan.
Se sirven de la moneda en sus tráficos, usando indistintamente la española ó la china, de la que emplean la llamada Chapeca, del tamaño de un ochavo, con un hueco cuadrado en el centro, por el que las ensartan, formando largos y pesados rosarios. Cada mil de estas monedas vale un peso. Según noticias fabricaban antiguamente otras de hierro, sumamente delgadas, que venían á valer la quinta parte de la chapeca, y posteriormente usaron las llamadas Piring y Lacban, de cobre, de las que las primeras valían tanto como la china, y las segundas próximamente el doble.