Salúdala en canto pío,
Pues siempre su hijo serás.
Ella te libró piadosa,
De las garras del Averno;
Sé de Ella el hijo más tierno,
Pues trae la dicha en pos....
Ya tus compañeros llegan,
Adiós, pues; volveré al Cielo.
¡Adiós, Leónido, adiós!
(Desaparece.)