LEÓNIDO,—Adiós, hermosa criatura
Que veniste á socorrerme,
Guarda que vela, si duerme
El niño el sueño infantil.
ESCENA ÚLTIMA.
(LEÓNIDO y los NIÑOS. La VÍRGEN pasa el rio momentos antes de concluir el recitado.)
CÁNDIDO.—¡Ah! ¡Leónido! Te buscamos;
He aquí la Vírgen María: