Entónces talvez se aclarará el problema ántes indicado, i sabremos si hemos vivido hácia atras, como Quevedo; si hemos ido adelante como la tortuga, o si hemos estado en un abismo como suelen estar los zapos entumecidos i sin accion en las entrañas de la tierra.
Mr. Livingston viaja todavía. Su constancia es un ejemplo. Hoi se le ve ya estenuado de fatiga, flaco i andrajoso. Su color se ha atezado, sus ojos se han apagado. La melancolía mas profunda se pinta en su semblante. ¿Acaso desespera de hallar lo que busca? ¿Morirá ántes de ese dia de gloria que le anunció Lucero?.....
Hace mui pocos dias que un coche paraba en el camino de Valparaiso, i un ingles de figura respetable sacaba medio cuerpo por la portezuela para llamar a don Guillermo. Este se acercó triste, mirando al suelo, i saludó. El del coche le paso su mano estendida i cubierta de monedas; el peregrino tomó una sola.
—¿Cuál es su nombre? le preguntó aquel en ingles.
—Pagan (peegan), respondió éste i saludando siguió su camino.....
¿Por qué ese otro nombre? ¿Cuál es el verdadero?
Como quiera que sea, Livingston o Pagan, él es digno de las bendiciones del cielo.[28]
Postdata.
Esa fué la última vez que vimos a nuestro héroe. El nombre de Pagan que habia tomado simbolizaba su idolatría, i la espresion inefable de su rostro perfilado i trasparente indicaba cuán ardiente era la fé que tenia en su ídolo.