—Sí, no continué. Me desvanecí. Me doblé, me desplomé sin vida; pero veia, oia, sentia... Silencio profundo. Una descarga, música, bulla...

—¡Oh, estoi despierta! Era todo ilusion. Me levanto, pero como de una pesadilla, con un vértigo que me despedaza la cabeza. Miro, veo gran movimiento; allí, allí, donde mismo le habia conocido seis años ántes, bizarro, deslumbrador; sí, allí donde el sol me habia iluminado su bello semblante; allí mismo estaba sentado en un banquillo, su bella cabeza inclinada hácia atras, su pecho desgarrado, cubierto de sangre...

Todos pasaban. El clérigo, rodeado de varios, con el crucifijo en una mano, un libro en la otra, accionaba con viveza i reia a carcajadas...

Sí, reia como yo... ¡Ahaaaa, jajaja!...

—No, Pepa, amiga mia, no riais...

—¡Qué no veis que es la carcajada de las lágrimas!... ¡I vos no reis, vos! ¡Ahora! todos rien, el clérigo, los hombres, las músicas, los niños. ¿No los veis? ¡La sangre hace reir, las lágrimas hacen reir, el gusto hace reir, el dolor hace reir!... ¿I por qué no? ¿Qué le importa al mundo que muera un hombre querido, un hombre inocente? ¿No mueren los malvados? ¿Por qué no han de morir los buenos? Todo da risa, todo da llanto. ¿I qué diferencia hai entre el llanto i la risa? ¡Oh! miradle, allí, venid a la ventana i vereis que no miento. ¿No es verdad que está lleno de sangre? ¿No es verdad que rodean el patíbulo muchos curiosos, que se retiran, unos callados, otros hablando, riendo; sí, todos rien, como el clérigo, como su Santo-Cristo, como yo. ¡Aha-ja-ja-ja!...

—Sor María, ayudadme a levantarla; pongámosla en su lecho; está desmayada...

XII.

Me fué imposible contenerla. Su narracion nerviosa, intermitente, violenta, no me daba lugar. La impresion misma que me causaba, me impedia dominar el caso: la sensibilidad triunfaba de la ciencia. Yo no era médico en aquel instante. Su delirio la abatió, i a mí me despertó. Pero todo fué inútil, ineficaz, en aquel momento de crisis. La fiebre ha sobrevenido. El letargo cerebral ha dominado. ¡Ah! ¡si él bastara a restablecer el organismo! La reaccion suele restablecer las funciones... Pero la debilidad, la atonía...