[1] En la época en que se escribió este cuento, era propio llamar así a los gobernantes, porque el partido que los apoyaba tenia entre sus doctrinas la de considerar al pueblo como menor de edad.

[2] Esto es histórico. Un hombre misterioso, como el que se describe, se veia siempre en marcha en el camino de Santiago a Valparaiso, por aquellos años; i hacia el camino en la forma que se relata.

[3] La Cueva del Chibato estaba en el lugar que ocupó el Banco de Chile cuando se instaló, donde están ahora las joyerías de Nagele i Hepp, i que forma el vértice del ángulo obtuso que hace al lado del cerro, en aquella parte, la calle de la Esmeralda. Aquella cueva prestaba asunto a la conseja que se refiere en este párrafo, la cual era antiguamente mui popular en Valparaiso i en todo el pais, i sirve ahora de base para este cuento.

[4] Este morro ha desaparecido con los edificios que forman por el lado del cerro la calle de la Esmeralda, i estaba en la primera esquina que hace esta calle yendo del puerto a la plaza del Orden.

[5] Alude a la sumision con que entónces la Universidad de Chile, dominada por el partido gobernante, obedecía las voluntades del poder, no solo en los capítulos electorales, sino hasta en las mas insignificantes resoluciones. Esto sucedia en la época en que se escribió el cuento i mucho despues.

[6] Este pasaje alude al divorcio que en la época del escrito tenia establecido el gobierno entre su partido, que comenzaba a llamar nacional i el partido conservador antiguo, en el cual figuraban los eclesiásticos i los místicos.

[7] Retrato del abogado Don José Felipe Gándara, notario de Valparaiso, cuyo carácter jovial se trata de pintar en el diálogo.

[8] Anagrama de la palabra pelucones, con la cual se designaba a los fundadores del partido conservador que, por sus antecedentes en la época de la colonia, eran mas retrógrados i mas aferrados al viejo réjimen.

[9] Tal era lo que se referia en la conseja popular de la Cueva del Chibato, i lo que significaba la palabra imbunche. En lengua araucana hai una palabra de la cual se ha tomado aquella, i es ivumche, que traduce el diccionario de Febres así: «los que consultan los brujos en sus cuevas, donde los crian desde chiquitos para sus hechicerías o encantos: a estos llaman los indios—ivúmcoñi

[10] Se trata de pintar el que entónces era juez de lo criminal en Valparaiso, i despues uno de los sostenedores mas fervientes de la política del gobierno absoluto, cuyos efectos se diseñan en este cuento.