Los amigos salieron a la defensa i se formó el pleito.
—El segundo jóven. ¿Qué le habia hecho el otro?
—La mujer. Le habia levantao el testimonio de que era desertor, i por eso le habian pegado muchos palos i lo habian tenio preso hasta agora.
—El primer jóven. ¿I le habian tomado preso por el falso testimonio?
—La mujer. No, señor, aquí agarran jente para que sirva, i así lo habian tomao.
—Otra mujer. Pero como cualquiera puede libertarse, dando un tanto en plata, éste iba a dar lo que le tocase, i entónces el otro, que es un testimonero, lo acusó en falso.
—El primer jóven. ¿Por qué fuerzan así a la jente?
—Un hombre de atras. Porque somos pobres, i para el pobre no hai mas que zanja i horca.
—El mismo jóven. Se reclama......