Moran allí esas célicas huríes,

Que pintan las muslímicas leyendas

Reclinadas en frescos alhamíes,

Sobre lechos de azahar, bajo albas tiendas;

Cuyos labios de rosas y alelíes

Guardan, de ardiente amor sabrosas prendas,

Palabras que embelesan los oídos

Y besos que adormecen los sentidos.

Aquellas celestiales hermosuras

Que coloca el Korán en su divina