Cubriendo su cerviz, Sierra Nevada

Salutíferas auras da á Granada.

Llévame á los recónditos asilos

De aquellas misteriosas soledades,

Cuyos monstruos de nieve ven tranquilos

Nacer y perecer razas y edades.

Muéstrame las cavernas y los silos

Donde van á dormir las tempestades,

Por cima del peñón desconocido

En que suspende el águila su nido.