»Honor, gloria, poder, todo se acaba

»Con ella: sólo nuestras obras viven,

»Y ¡ay del que con sus obras no se cava

»Su tumba! Todos del Señor reciben

»Para el bien un talento, y Dios ordena

»Que el suyo todos para el bien cultiven.»

Recordé que esto oí en la edad serena

De la cándida fe, cuando la mente

Virgen recibe la impresión ajena

Que conserva indeleble eternamente.