Hasta entonces jamás mirado había

Detrás de mí: tornéme ansiosamente

El rastro á ver de la existencia mía:

¿Qué vi? la inmensidad del ocëano

Que tras de mí desierta se extendía.

La nave de mi alma un solo grano

De lastre no llevaba, ni una sola

Flor de las islas conservó mi mano.

El rumor de una ola y otra ola

No más en torno oía, y el profundo