Són de la mar que el corazón desola
Blando susurre ó muja furibundo.
¿Me comprendes, Muriel? te voy contando
La historia de mi alma: lo que al mundo
Nadie cuenta jamás: lo que llevando
Va cada cual consigo, cuidadoso
En el inquieto corazón guardando.
Lo que el hombre no dice vergonzoso,
Mas lo que á solas piensa en el momento
En que cierra su párpado al reposo.