Cuyo tejido transparente indica

Que aquella piel purísima y nevada

Encubre el alma ardiente y vivifica

La complexión fogosa, enamorada,

Que á su tez atribuyen las morenas;

Y percibió el aroma con que el baño

Su cuerpo perfumó, de que las Moras

Granadinas usaban todo el año;

Y el rumor escuchó, sensible apenas,

De su respiración igual y suave,